sábado, 22 de noviembre de 2014

La otra calle

(Publicado en el periódico El Día el 22 de noviembre de 2014)

Perdidos. Los políticos están en otra guerra y el desafecto es mutuo. El ciudadano no interesa, enredados están en su propia burocracia, entre sus normas y reglamentos. La Administración como fin en sí mismo, la política como profesión y todo su entramado para sustento de la pleitesía. No se puede porque no se puede y no podemos cambiarlo, ¿o sí Podemos?, ay... Para Asier Antona, del PP, los problemas de Canarias son el paro, la baja productividad y la escasa diversificación de la economía, no se ha percatado de que esas son las consecuencias. José Miguel Ruano, de CC, se lamenta de no haber iniciado la simplificación legislativa, no sabemos a quién espera. Y Gustavo Matos, del PSOE, que afirma que Canarias no funciona y sostiene que el Estado debe intervenir en la economía (¿más?), pero no dijo cómo. Ausencia de ideas e indecisión para actuar.

Independientes. Respondían al envite con tan pobres argumentos. Porque José Ramón Barrera y Antonio Salazar hablaron de otra cosa. Hablaron de su libro, de iniciar el camino hacia un nuevo REF, no este que se aprueba ahora, para el que llegan tarde, sino para la próxima revisión, cuando toque. Con otro enfoque, mucho más simple: si se trata de una herramienta legal para propiciar unos efectos diferenciales, que lo sea, que el beneficio fiscal por "invertir" en Canarias dé paso a otros que apliquen las personas por el mero hecho de "residir" en Canarias. Habrá que leerlo para discutir el detalle. También se atreven con el diagnóstico, culpabilizan a la Administración pública por su tamaño y denuncian la injerencia en la dinámica del mercado. Mas no se atreven con una receta, solo proponen una visión para involucrar a la gente de la calle en algo que ahora parece ajeno y que tanto influye en su bienestar.

Lastre. Que Ricardo Melchior insista en ser el niño de cada bautizo es lo mínimo que espera su hinchada agradecida. Que Carlos Alonso no levante las alfombras se entiende menos, será porque o no puede o no sabe cómo, pero no le va a quedar otra. De momento, la decisión de destituir a Bethencourt y volver a nombrarlo resultó muy tibia; puede que se reconozca cómplice de la política del causante, partícipe de sus compromisos y no le apetezca inmolarse. Que a Fernando Clavijo su partido lo respalde sin fisuras, flaco favor, lo tiene feo; ya lo decía Francisco González, el presidente de BBVA, que la conducta debe ser siempre legal, ética y publicable... y en este caso, sin entrar en otras disquisiciones, hemos conocido cosas que nunca debimos. Que Manuel Parejo y Norberto Plasencia vayan a prisión es un horror, demuestra que el que la hace la paga y que todo este enredo, el de la otra calle, va en serio. Hay que estar atento al gesto en CC, a ver quién sonríe.

Abandono. Porque en vía judicial se sentencia y punto. La condena del proyecto de Perrault en Las Teresitas fue empezar por el pajolero aparcamiento en vez de haber trazado primero los nuevos accesos y el resto del diseño. Es que el hormigón es muy feo aunque haga mucha falta tener donde aparcar y donde orinar. Cualquier acuerdo de concesión del dominio público hubiera defendido mejor al ciudadano que la demolición y no solo por el dinero invertido y el que se deja de ganar por el retardo en la economía, sino además para evitar que la lluvia se lleve media playa o vuelva a inundar el barrio.

Recuerdos. Mi padre, que vivía en el callejón del Combate, llamaba "la otra calle" a Teobaldo Power, donde está ahora la sede del Parlamento... El lunes Andrés Miranda, expresidente del Cabildo de Tenerife, presenta sus memorias; el pasado explica el presente, qué nervios.

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