martes, 10 de junio de 2014

Melchior: "Tenemos que luchar contra las chapuzas"

Incoherencia. Podría ser la proclama electoral de un aguerrido aspirante a gobernar Canarias si como chapuza pudiéramos considerar también la urdimbre legislativa, el protagonismo de lo público o los intereses particulares que condicionan el futuro de las Islas. Pero no, fueron palabras de la versión más erudita de Ricardo Melchior en su conferencia del pasado sábado en los Hidalgos de Nivaria; habló de la economía del conocimiento, de la ciencia como cultura ligada al progreso y de la aceleración de los procesos de cambio. Citó a Gary Becker, de la escuela de Chicago, para enfatizar el valor de las personas en las organizaciones, aunque nada dijo de lo que hubiera opinado este economista neoliberal y premio Nobel sobre su propia política de intervención en el mercado con dinero público.

La irrupción de Melchior en el sector de las comunicaciones como respuesta a un informe de la UE que ponía en evidencia la pérdida de competitividad de las regiones ultraperiféricas (RUP) respecto a su metrópoli por atraso tecnológico y déficit de conectividad. Justificó así la construcción del NAP en Granadilla, la compra del superordenador y la participación del Cabildo en el nuevo cable con la Península y en todos los que conectan el oeste africano, inversiones que seguro tendrán su retorno. Nada comentó, sin embargo, de pelear por la quinta libertad aérea para Canarias (para que los aviones puedan hacer escalas internacionales) ni de liberalizar el transporte marítimo ni de la influencia negativa para las RUP de una política proteccionista y subvencionadora que desincentiva la competencia.

“Retos y propuestas para Tenerife en el siglo XXI”, ese era el título de la ponencia, pero nada nuevo, el ex senador insistió en los trenes del norte y del sur (con sus tres mil millones de euros de inversión), la introducción del gas natural y de avanzar en las energías renovables. Nada de agricultura ni de industria ni una refe
rencia al REF. Fue una charla de consejero delegado, de una persona que se dedica con pasión a grandes proyectos. Cuando repitió lo de las chapuzas tuve esa rara sensación que produce descubrir la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace… Ricardo defendió las chabolas de Cho Vito, no puso remedio al vertido al mar de tantísima agua sin depurar y se dejó convencer por los manifestantes con lo de las torres de Vilaflor, en fin, puede que yo esté muy sensible.

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