viernes, 3 de enero de 2014

Los retos del año nuevo

(Publicado en el periódico El Día el 3 de enero de 2014)

Santa Cruz. Toda reorganización exige limpiar la sentina, trabajo ingrato y necesario; alargada sombra del senador. En este 2014 habrá inversiones aunque todavía falta ilusionar a la parroquia y que las contratas municipales dejen de trabajar por dinero y lo hagan de corazón. El alcalde Bermúdez podría tomar ejemplo de La Laguna que confía en sus funcionarios y la burocracia camina como máquina bien engrasada. En La Laguna hace frío y prosperan las empresas. Santa Cruz da penita y su puerto es un horror. El nivel se lo marca cada cual. Santa Cruz puede/debe abandonar las cholas y el chándal, prescindir del mercadillo dominical y de la churrería ambulante de la plaza del Chicharro y exigirle mucho a la Autoridad Portuaria, que ya está bien. Falta de aseo, dificultades para mover un papel y escaso interés en general: el reto es apasionante.

Tenerife. Cien días de gracia para Carlos Alonso transcurridos ya. En el Cabildo quedan muchas alfombras por levantar y tantos fantasmas por ahuyentar. Aunque volver a la senda de la racionalidad y al cumplimiento del mandato competencial es un cambio político que quizás no esté en disposición ni de plantear ni de acometer. Puede que el afán intervencionista del delfín, ahora presidente, fuera ese punto en común que lo convirtió en heredero. Puede que el entramado de organismos, fundaciones y empresas financiadas con dinero público no sea percibido como un problema, aunque solo el ITER, con el jubilado Ricardo Melchior aun en la presidencia (Oh, mein Gott!), participa en once. Servicios públicos municipales por encomienda y competencias autonómicas por delegación expresa, vaya aburrimiento. El reto de Alonso para el año recién nacido es conseguir apuntar en una lista todo lo que hace el Cabildo, todo, todo, y empezar a tachar lo que le es impropio.

Canarias. Quiénes somos y a dónde vamos como pueblo, como nación o como país. El reto para Canarias, pospuesto sine die, es parar a filosofar, trascender la política del corto plazo y pensar a largo en el interés general. Este año negociaremos unas nuevas reglas de juego para nuestra relación con España y con Europa: el nuevo REF que debe incluir un elemento que nos distinga -esa es su razón de ser-, que sea percibido como algo verdaderamente atractivo para invertir en las Islas, fácil de aplicar, de evaluar sus efectos y de corregir sus defectos, según el caso. Protección blindada desde los presupuestos generales del Estado o libertad comercial con baja fiscalidad... quizás haya alternativas sobre las que no hemos escuchado nada. Análisis participativo con la mente abierta, constructivo y con voluntad de consenso.

España. La desesperación es mala consejera hasta para ir a votar y así ocurre que las mayorías absolutas las decide el ciudadano y las carga el diablo. No sé qué otra cosa esperaban quienes votaron al PP como castigo... ya tienen su propia penitencia. Que nos mintieran, sí, pero al principio de la legislatura para insuflar el optimismo necesario para activar la economía. Las otras mentiras (que bajarían los impuestos y después subirlos, por ejemplo) solo generan desazón y más miseria. El Estado aconfesional no puede permitir las prebendas de la Iglesia, sin entrar en juicios morales, solo legales, ni entrometerse en la voluntad de las personas por idéntico motivo. El reto constitucional sería abolir el enfrentamiento sustentado en la rancia ideología en pro del debate para encontrar solución a los problemas de las personas.

El ciudadano. Usted y yo. El reto para sobrevivir consiste en distinguir lo trivial de lo sustancial. La crisis (dígale a mi abuela que esto es una crisis) acabará en el momento en que dejemos de mencionarla. Salud para el nuevo año y recuerde, ser feliz no es un reto, es un logro.

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