lunes, 22 de diciembre de 2014

Objetivos para el año nuevo

El nuevo ejercicio está por escribir, eso tiene el futuro. Primero, que no ha ocurrido todavía (vaya) y,
segundo, que podemos influir para que ocurran ciertas cosas y no otras. Formular objetivos permite enfocarnos, actitud de la que derivan múltiples efectos positivos.
La contabilidad se refiere a sucesos pasados, sobre los que ya no se puede hacer nada, solo llevar un registro preciso y analizar qué y por qué. Aunque no solo sirve para liquidar nuestros impuestos sino también y sobre todo, para saber cómo marcha el negocio y poder informar a nuestros socios, a nuestros empleados y al resto de nuestro entorno. Es nuestra presentación: quiénes somos.
Pero no basta con saber qué pasó. Más interesante, desde el punto de vista de la gestión empresarial, sería adivinar qué podría pasar el año próximo, cómo se van a comportar nuestros clientes, dónde va a meter la pata nuestro principal competidor o cuáles serán los nuevos avances que la tecnología va a implementar en nuestro sector. No, lo siento, no sé cómo programar la bola de cristal para profetizar el futuro, no era eso…

La planificación financiera, más terrenal, sin embargo, nos permite dibujar ese escenario. Podremos estimar cuánto vamos a (queremos) vender, cuánto nos va a costar esa venta, qué inversiones debemos realizar para no quedarnos atrás, qué procesos hay que mejorar y qué línea de negocio urge abandonar de una vez por todas. Una formulación exhaustiva de lo que podría ocurrir el próximo ejercicio, si lo hacemos con rigor, deja bastante poca incertidumbre. Las ventas, claro, esas son siempre una incógnita.

Nuestro plan no deja de ser una declaración de voluntades. Pero con ella estamos en disposición de implantar nuestra “gestión por objetivos”,el arma definitiva. La organización sabrá qué nos hemos propuesto y de repente, por arte de magia, todos nos alineamos a conseguirlo. Se llama “motivación por el logro”, el más potente combustible emocional con efectos a largo plazo y sin crear adicción. En cada cierre mensual veremos en qué medida hemos sido capaces de cumplir con los objetivos marcados: cuando lo hayamos conseguido, disfrutaremos del éxito, y cuando no lleguemos, podremos analizar qué hicimos mal para corregirlo.

La “gestión por objetivos” es una herramienta sencilla que funciona. Para que la tenga en cuenta en esta época de reflexión y propósito de enmienda. Ya sabe, “Queridos Reyes Magos… “.

Por cierto, muchas felicidades.

(En el mes de enero está convocado un curso sobre "Sistema del GPS, Gestión por Objetivos" que impartiremos en la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife)

sábado, 20 de diciembre de 2014

El desmarque de la candidata

(Publicado en el periódico El Día el 20 de diciembre de 2014)


Valentía. Sostuvo que ni el paro ni la pobreza son los principales problemas de Canarias, sino el resultado del mal funcionamiento del sistema. Bravo. Se desmarca porque puede, porque no es cómplice del Gobierno ni está atada por el pacto. Habló de una política económica de largo plazo y de mejorar el marco institucional, de simplificar leyes y de corregir malas prácticas. Denunció el victimismo sustentado en la falacia de la ultraperiferia, la voluntad de acabar con la economía sumergida y de renegociar el REF de inmediato, para contrarrestar la tibieza continuista del nuevo texto. La candidata lo tiene claro, por ósmosis o por reflexión propia, y trabaja ya con valentía en un programa inédito, derecho a la raíz del problema.

Vehemencia. En su discurso, si consigue enfocar el tema y no caer en las provocaciones estériles del ministro Soria con la trampa del petróleo. Si consigue defender para Canarias un REF fiscal que no solo premie la inversión, sino que beneficie también a las personas, un REF económico que se cumpla, bastaría con que el Estado acate la inversión media para infraestructuras y servicios esenciales. En definitiva, pelear por un REF que disponga de un elemento diferencial suficientemente potente para salir del hoyo y que se consolide en la nueva Constitución española, esa que ya está a punto, como fuero inamovible. Vehemencia, sí, en altas dosis para ser escuchados, de la que adolecemos los canarios, tan cómodos en nuestro papel de medianeros. Y es que para pedir socorro hay que gritar y agitar los brazos.

Entereza. Para soportar la presión del "lobby" cuando le meta mano a la sanidad, por ejemplo, mande a auditar las listas de espera, intente desmontar el proceso de designación de los comisarios del politburó que las manejan a su antojo y salte la sorpresa. O cuando pretenda fomentar la implantación de energías limpias de una vez por todas y los damnificados se defiendan. O cuando invite a la comunidad educativa a innovar para subir el nivel de la formación de los canarios como apuesta irrenunciable para ese largo plazo. O cuando haya que resolver el problemón de la basura doméstica, junta o separada, acumulada en enormes tongas pendientes de. Entereza para acabar con la cultura clientelar del "qué hay de lo mío", que se la lleven consigo todos estos que se jubilan ahora, en favor del interés general.

Convergencia. Quiera o no quiera. Porque su contrincante también se desmarca porque también puede. Clavijo aboga por eliminar la COTMAC, la comisión que fiscaliza la ordenación del suelo, quizás para acabar de una vez con el paradigma de burocracia e intervención pública en grado sumo; renuncia "motu proprio" al anillo único, el que los gobierna a todos, la fuente del poder de CC cuando recalificar movía enormes cantidades de dinero. Ahora (antes también) la burocracia dificulta la actividad económica: ahí están las consecuencias de los fallos en el marco institucional; ya se enteraron, al fin supieron leer las señales. Moderado optimismo porque veremos a los candidatos converger en las cuestiones de fondo, también al del PP cuando se dignen, no por convencimiento ni estrategia, sino porque no les va a quedar otra: converger o caer en los brazos del absentismo o del populismo bolivariano.

Imaginación. Ideas para la candidata. Para erradicar mucha economía sumergida bastaría con permitir que las facturas de los servicios profesionales y de las obras de reforma pudieran ser deducidas en el IRPF. Para permitir el comercio electrónico habría que acabar con la aduana, es decir, acabar con nuestro impuesto indirecto y acoplarnos al sistema general de la UE. Al origen, de acuerdo, con visión de largo lazo, perfecto. Pinta bien 2015, se percibe otro espíritu. Ya sabe, desmárquese usted también y sea feliz.

sábado, 6 de diciembre de 2014

La trampa de la pobreza

(Publicado en el periódico El Día el 6 de diciembre de 2014)

Derechas. No entiendo mucho el esfuerzo de los gobiernos por implementar prestaciones para personas sin ingresos en comparación con la tibieza en las medidas para conseguir que tales ayudas no sean necesarias. Porque la ayuda coyuntural por sí sola no es suficiente y menos si se convierte en una forma de vida. Hablan los economistas de la "trampa de la pobreza" porque ese dinero puede llegar a actuar de freno para la toma de ciertas decisiones, como aceptar la movilidad geográfica o dedicar un tiempo al aprendizaje de un nuevo oficio, y además porque tiene el efecto perverso de inducir a la derrota. Cuánta gente desahuciada con cincuenta... tantas veces por ellos mismos. Los efectos del subsidio son más pobreza a pesar de la buena intención. La agricultura subvencionada, por si sirve de ejemplo, que solo representa el uno por ciento del PIB canario a pesar de que aquí comemos tres millones de personas todos los días. Pareciera que el afán esconde intenciones electoralistas de corto plazo, mientras se desmonta la clase media, tal y como la conocemos, a largo.

Izquierdas. El que recibe la prestación debe saber que el subsidio no le mejora la vida a nadie, que está bien como tabla de salvación, pero solo eso. Mejoramos con nuestro esfuerzo y no solo desde el punto de vista económico o social, sino también como personas. Por eso las ayudas deben ir acompañadas de un potente plan de reciclaje, por eso hay que obligar a que los receptores de esas prestaciones salgan de casa, se formen, encuentren un motivo para mirar adelante. Que aprendan inglés para encontrar su oportunidad en el turismo o francés para hacer negocios con nuestros vecinos de África, que pierdan el miedo a la informática, que estudien cualquier nueva profesión con futuro. Inculcar, exigir casi, que inviertan esos euros en ellos... por el bien de la sociedad, de esa sociedad (no del Estado) que es solidaria y está ahí cuando hace falta.

Populismo. El Cabildo de Tenerife, el nuevo Kremlin subtropical, anuncia la contratación de 682 personas sin la ESO para... bueno, las contrata durante seis meses y aplica una nueva forma de discriminación. Considérese todo lo anterior.

Enfoque. Para contrarrestar el estancamiento de la economía está el REF, nuestro régimen especial, tan poco especial y tan poco eficaz de momento a la vista de los resultados. El nuevo REF que se aprueba ahora: más de lo mismo. Nos torean en Madrid, se han pasado por el arco, con alevosía, lo que algún funcionario considera privilegio... pues claro, atontado, de eso se trata, de que con ese privilegio encontremos a alguien que haga negocios en Canarias. Todavía estamos a tiempo, que lo arregle el PP con su mayoría absoluta (sí, Cristina, que lo arregle el PP), que elimine esos límites que impiden que una empresa peninsular pueda acogerse a todas las ventajas de la ZEC (¿a que no lo sabías?), que proponga incentivos (bajada del IRPF, por ejemplo) para el común de los mortales y no solo vinculados a la inversión o a los beneficios, y que admitan, de una vez, la quinta libertad aérea. A ver si al final tenía razón don José Rodríguez, porque a veces no sé qué pintamos en esta familia que no nos quiere.

Espíritus libres. Hacienda y la Seguridad Social tienen vida propia, ¿se gobiernan solas, a su bola, señor Rajoy? Impuestos y contratos que dificultan la economía. Implantan medidas para el control del fraude con una burocracia que lo incentiva, que no simplifica sino enreda. Impóngase, haga política, baje los impuestos y liberalice las relaciones laborales como medida imprescindible para instaurar la cultura del mérito. Si no se atreve, le invitamos a que diseñe para Canarias la prueba piloto, métalo en el REF, está a tiempo.

sábado, 22 de noviembre de 2014

La otra calle

(Publicado en el periódico El Día el 22 de noviembre de 2014)

Perdidos. Los políticos están en otra guerra y el desafecto es mutuo. El ciudadano no interesa, enredados están en su propia burocracia, entre sus normas y reglamentos. La Administración como fin en sí mismo, la política como profesión y todo su entramado para sustento de la pleitesía. No se puede porque no se puede y no podemos cambiarlo, ¿o sí Podemos?, ay... Para Asier Antona, del PP, los problemas de Canarias son el paro, la baja productividad y la escasa diversificación de la economía, no se ha percatado de que esas son las consecuencias. José Miguel Ruano, de CC, se lamenta de no haber iniciado la simplificación legislativa, no sabemos a quién espera. Y Gustavo Matos, del PSOE, que afirma que Canarias no funciona y sostiene que el Estado debe intervenir en la economía (¿más?), pero no dijo cómo. Ausencia de ideas e indecisión para actuar.

Independientes. Respondían al envite con tan pobres argumentos. Porque José Ramón Barrera y Antonio Salazar hablaron de otra cosa. Hablaron de su libro, de iniciar el camino hacia un nuevo REF, no este que se aprueba ahora, para el que llegan tarde, sino para la próxima revisión, cuando toque. Con otro enfoque, mucho más simple: si se trata de una herramienta legal para propiciar unos efectos diferenciales, que lo sea, que el beneficio fiscal por "invertir" en Canarias dé paso a otros que apliquen las personas por el mero hecho de "residir" en Canarias. Habrá que leerlo para discutir el detalle. También se atreven con el diagnóstico, culpabilizan a la Administración pública por su tamaño y denuncian la injerencia en la dinámica del mercado. Mas no se atreven con una receta, solo proponen una visión para involucrar a la gente de la calle en algo que ahora parece ajeno y que tanto influye en su bienestar.

Lastre. Que Ricardo Melchior insista en ser el niño de cada bautizo es lo mínimo que espera su hinchada agradecida. Que Carlos Alonso no levante las alfombras se entiende menos, será porque o no puede o no sabe cómo, pero no le va a quedar otra. De momento, la decisión de destituir a Bethencourt y volver a nombrarlo resultó muy tibia; puede que se reconozca cómplice de la política del causante, partícipe de sus compromisos y no le apetezca inmolarse. Que a Fernando Clavijo su partido lo respalde sin fisuras, flaco favor, lo tiene feo; ya lo decía Francisco González, el presidente de BBVA, que la conducta debe ser siempre legal, ética y publicable... y en este caso, sin entrar en otras disquisiciones, hemos conocido cosas que nunca debimos. Que Manuel Parejo y Norberto Plasencia vayan a prisión es un horror, demuestra que el que la hace la paga y que todo este enredo, el de la otra calle, va en serio. Hay que estar atento al gesto en CC, a ver quién sonríe.

Abandono. Porque en vía judicial se sentencia y punto. La condena del proyecto de Perrault en Las Teresitas fue empezar por el pajolero aparcamiento en vez de haber trazado primero los nuevos accesos y el resto del diseño. Es que el hormigón es muy feo aunque haga mucha falta tener donde aparcar y donde orinar. Cualquier acuerdo de concesión del dominio público hubiera defendido mejor al ciudadano que la demolición y no solo por el dinero invertido y el que se deja de ganar por el retardo en la economía, sino además para evitar que la lluvia se lleve media playa o vuelva a inundar el barrio.

Recuerdos. Mi padre, que vivía en el callejón del Combate, llamaba "la otra calle" a Teobaldo Power, donde está ahora la sede del Parlamento... El lunes Andrés Miranda, expresidente del Cabildo de Tenerife, presenta sus memorias; el pasado explica el presente, qué nervios.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Negociar buenos acuerdos

Ese es el fin. Negociamos en todas las facetas de la vida y muchas veces sin saber cómo. A veces son cosas pequeñas, sin apenas importancia, pero en otras ocasiones nos ponemos en manos del azar o de la intuición para cuestiones trascendentes, momentos en los que podríamos emplear un método. Cerrar una venta, enfrentarnos a una entrevista de trabajo o reclamar en unos grandes almacenes... dominar la técnica de la negociación nos permitirá cerrar buenos acuerdos y evitar muchos conflictos.

De este tema les hablaré como consultor de estrategia empresarial y negociador profesional, en el "Curso de Iniciación a la Negociación Avanzada" que programa la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife en su sede lagunera del ex convento de Santo Domingo para el próximo miércoles 19 de noviembre a las 17:30 horas.  Allí explicaremos las claves para empezar a dominar herramientas sencillas que se podrán aplicar desde el primer momento, siempre desde un enfoque amable y con la intención de cerrar acuerdos válidos para las dos partes.

Patrocinada por RO del Castillo susasesores.com, la jornada es de acceso gratuito previa inscripción en la web de la Cámara.


martes, 11 de noviembre de 2014

Se acabó la crisis

Esto es lo que hay. Las empresas a las que pilló el toro y no se adaptaron ya desaparecieron. Todas las demás se enfrentan libres de ataduras al nuevo escenario, este de ahora. Ya no hay debacles en las ventas ni plantillas sobredimensionadas ni inversiones improductivas, todo eso quedó atrás.

El mercado es lo que vemos. Podríamos concluir, a modo de resumen, que presenta mucha menos capacidad de consumo como consecuencia del paro y de la devaluación interna de los medios de producción. Inquietante, pero un bonito reto. Y algo muy bueno, sí, que ya es muy poco probable que las situación empeore más. Lo normal, si analizamos lo ocurrido en el pasado reciente, es que comience otra nueva vuelta del ciclo económico, más larga o más corta, pero la economía tenderá a crecer. Da la sensación de que ya hemos tocado fondo.

Librarnos de la crisis, aunque sea por hartazgo, que también puede ser, y aunque sea solo del término, tiene grandes efectos positivos. “La economía es un estado de ánimo”, afirman los expertos y tal cambio de tendencia retroalimenta la mejoría. Los bancos comienzan a querer soltar pasta y bajarán los tipos de los préstamos, aunque no es previsible que suavicen las condiciones de garantía. Los ahorradores, sin inversiones seguras y rentables en el mundo financiero, tenderán a buscar participaciones de valor para tratar de retribuir su capital. No está mal. Falta quizás una bajada de impuestos que parece que ya está anunciada.

La sensación de “esto no va a empeorar” animará el consumo, pero un consumo responsable. Llegamos a la fase de aceptación, una fase con crecimientos moderados y mucho esfuerzo empresarial por fidelizar a ese cliente cauteloso. La época de los márgenes ajustados requiere precisión, control de los números y una alta capacitación del empresariado que debe tomar decisiones rápidas y con el riesgo calculado.

Se acabó la crisis, afirmo, ¿está usted preparado?

sábado, 8 de noviembre de 2014

Transparente como el tinto de La Victoria

(Publicado en periódico El Día el 8 de noviembre de 2014)

Cabildo. La ausencia de criterio en el origen del descontrol. Por que lo grave del tórrido asunto del
desfalco en Sinpromi no es la impredecible acción del malandrín, sino la multitud de facilidades que encontró para la tropelía. Eso de pagar mediante talones en una entidad pública no lo habíamos visto nunca, y lo de retirar los cobros en efectivo de los estacionamientos que gestiona la empresa se estudia en "primero de gerente". Quiero decir, que cualquiera que haya tenido que ver con el cobro de dinero cash sabe que esa gestión requiere mucho orden, que cada encargado haga los ingresos, liste los movimientos del día y que alguien distinto lo chequee. En segundo se aprende a elaborar y manejar la previsión de tesorería que impide que se te "pierdan" unos cuantos cientos de miles de euros durante meses... sin necesidad de tener tres carreras y un máster. "Tenía un curriculum magnífico", afirmó la consejera delegada, en fin.

Era digital. A la que el presidente heredero debe poner fin, no ya por convencimiento ético, que en realidad no hace falta, sino por necesidad imperiosa de eficacia. Porque designar responsables para el dinero público de esa manera ya se sabe a dónde lleva. La evidencia de la evidencia pone en evidencia otras irregularidades que nadie va a querer explicar: desde un gerente que no actuó como tal, y sigue en su puesto, hasta su consejera delegada, que no se presenta a unas elecciones desde el siglo pasado y ahí sigue también, desde 2000, por designación digital del causante dimitido, amigo de sus amigos, hay que reconocerlo. Ese es el entramado clientelar que ahora se desmorona por el peso de su propia ineptitud para desgracia del administrado: en la red de empresas del Cabildo de Tenerife caben muchos currículos magníficos, muchos gerentes que no hacen ruido y muchos consejeros delegados. Ah, el causante es el que deja la herencia, huelga aclarar.

Escarbar. Solo un poco para que surjan tantas dudas. Por que una cagada, con perdón, lleva a la siguiente: nos enteramos de que Bodegas Insulares importó y mezcló vino de La Mancha y descubrimos que el consejero delegado (otro, ve usted) es funcionario del Cabildo, funcionario en una sociedad mercantil, vaya, pero no sabemos si había pedido la compatibilidad ni si era cargo retribuido. Aunque ya dimitió, una dimisión light, en cualquier caso, chivo expiatorio. Y también aflora que el Cabildo ha enterrado en esa empresa importantes sumas de dinero en forma de subvenciones y ampliaciones de capital con sus correspondientes primas de emisión. Queda mucho por explicar, aunque Carlos Alonso insista en que hablar de este asunto perjudica al sector; no se engañe, las dudas solo remitirán con transparencia.

Corrupción. Ni imaginar cómo serían los mecanismos de control para que el pollo con las carreteras del Cabildo alcance los 17 millones. En comparación, lo de Sinpromi es el chocolate del loro, y lo del vino... bueno, habrá que verlo. Tampoco ha trascendido por qué el causante hizo caso omiso a la denuncia de Tita Díaz que ahora se traslada a la fiscalía; quizás tapó el asunto como buen tinerfeño. Qué buena la crisis para limpiar España de corruptos, a ver si dura lo suficiente y sale todo. Porque todavía en esa casa queda mucho por aclarar... del ITER, por ejemplo, y cómo le facturó obras al ALIX en semejante relación incestuosa que destaparon en su día los empresarios de la CONCAP. No nos engañemos, todo esto se llama... en fin, por acción o por omisión, con alevosía, con un plan y a plena luz del día.

Transparencia. El próximo jueves en Santa Cruz, en el auditorio de Caja Siete, tratarán el tema las Administraciones obligadas y los profesionales de la prensa. Cada uno para avanzar en el ejercicio de su responsabilidad.

sábado, 25 de octubre de 2014

Paridas

(Publicado en el periódico El Día el 25 de octubre de 2014)

Empleo. Que no, que la economía no funciona por obligación. ¿Cómo que exigir a los empresarios que contraten? Un ratio de tantos trabajadores por turista, eso es lo que proponen, vaya parida, con perdón. ¿Cuántos muros (de Berlín) deben caer para que el movimiento neo-bolchevique que gobierna Canarias se entere que dirigir la economía no genera riqueza sino pobreza? Que se miren las estadísticas con espíritu crítico y que apliquen el método científico: haz lo mismo y obtendrás idéntico resultado. Bueno, haz lo contrario, se entiende, si queremos salir de la sentina. La EPA de esta semana despeja el humo y nos sitúa a casi diez puntos de la media española de la tasa de paro, a dieciocho puntos de Navarra o del País Vasco, que gozan de fueros históricos que funcionan. Y afirma un portavoz de los em presarios que el paro no baja porque hay trabas a la inversión... No sé si a usted le pa sa lo que a mí, que me da que tenemos tanto desempleo porque quieren, porque acabar con la burocracia sí que pueden, si quisieran.

REF. Por la gracia de Montoro. Y aquí la discusión versa sobre si mandar la RIC para África (pero, ¿qué RIC?) o la parida reiterada del “REF para el empleo” que de muestra que no entienden cómo funciona el asunto: crece la economía y con el crecimiento los empresarios (si los dejan) generan empleo, ah, y ganan dinero, claro, que de eso va el juego. Y resulta que nosotros aquí preocupados y el REF se aprueba en las Cortes del PP con su absolutísima mayoría. Y Montoro promete “el mejor REF de toda su historia” y se ríe, pero no nos dice por qué, nada de nada, y entonces todo suena a eso, a risa. Canarias se aleja de Europa por un pésimo acuerdo de medianía, cada vez más lejos y más atados. Siempre me pregunté por qué en Madrid tienen tan escaso interés por empujar un poco... a lo mejor es un amor no correspondido y nosotros aquí perdiendo el tiempo.

Humo. Del comisionado para el autogobierno, Fernando Ríos, que afirma que “no hay webs” para organizar una manifestación a favor de explotar el petróleo y de hacernos ricos, así se las gasta. Perseveran con la distracción mientras caemos en barrena. Qué pena, cuánto esfuerzo en vano. No se moviliza a la gente para pedir la quinta libertad en el tráfico aéreo ni para ese nuevo REF ni para exigir más dinero para la sanidad, la educación o para inversiones. La estrategia de CC funciona: seguimos con el petróleo zumba que dale, pero ya se ha dejado de hablar del fraude de Bodegas Insulares, del vino de La Mancha y de la traición del Cabildo de Tenerife... Bueno, las instituciones no tienen la capacidad de traicionar, usted me entiende. Al final todos calladitos y el oprobio nos lo comemos con papas.

Recortes. Calcula Transparencia Internacional, la ONG con sede en Berlín (va ya casualidad), que la contratación pública en España soporta un veinte por ciento de sobrecoste por falta de transparencia: un diez por ciento a causa de la corrupción y el otro diez debido a la falta de concurrencia. El desajuste es tan grande que equivale a todos los recortes aplicados a los servicios públicos esenciales. La transparencia es una conducta con la que duerme más tranquilo quien no tiene nada que ocultar. Desde hace un tiempo también lo que siempre fue una obligación ética es obligación legal para las Administraciones Públicas. Solo el reto ya resulta apasionante.

Tarjetas. Dicen que en unos pocos días se destapa la información detallada sobre las tarjetas de crédito “negras” de los altos cargos de las antiguas cajas de ahorros de Canarias. No me lo creo.

sábado, 18 de octubre de 2014

Axiomas falsos sobre los que se sustenta la política canaria

Canarias es un territorio frágil.

Si hay un territorio capaz de soportar cambios drásticos y fenómenos catastróficos, esas son las islas
volcánicas, es su esencia. El territorio y todo lo que está encima. Desde los fondos marinos que son arrasados sistemáticamente por las erupciones volcánicas a los que la vida regresa a los pocos años (tenemos el ejemplo al sur de El Hierro), hasta la cumbre y sus pinares que son pasto del fuego con regularidad desde hace millones de años y ahí siguen.

Decía el profesor Barquín, botánico infatigable que se pateaba hasta el último rincón de nuestras islas, del que aprendí, sobre todo, a observar el medio, que no había mayor problema en construir lo que fuera en el fondo de los barrancos, que ni siquiera las formaciones vegetales tenían mucho futuro, que ya la naturaleza en Canarias se ocupa de despejar los cauces y de llevarse todo por delante... también lo vivimos, en Santa Cruz en 2001.

Las islas crecen con los volcanes (en Tenerife toca uno ya, según la estadística de los últimos quinientos años) y se desmoronan con las tormentas y los grandes desplomes geológicos y los tsunamis que estos provocan... en el barranco de Agaete hay restos de uno, de un tsunami, no sé cuántos kilómetros tierra a dentro. Ni siquiera el hombre ha sido capaz de cambiar sustancialmente la dinámica de su equilibrio, explotamos el monte de laurisilva hasta casi acabar con él y en menos de treinta años, ahí está, debajo de los pinos, para recordarnos lo que somos: unos simples huéspedes.

El puerto de Granadilla se lo llevará cualquier tormenta tropical del suroeste dentro de... ¿cien años?, pueblos y carreteras serán sepultadas por las cenizas, unas antes y otras después, ¿en cuánto?, ¿doscientos años?, quizás algunas ya el mes que viene. Somos tan vanidosos que creemos que nuestras acciones serán eternas, pero no es así, el volcán vencerá y nosotros no lo vamos a ver.

viernes, 17 de octubre de 2014

Dar el salto

Hay momentos en la vida de la empresa en los que toca hacer algo distinto; aquello de “renovarse o morir” pero menos drástico y más meditado. Mantener clientes y cuota no basta. Quien se limita a hacer lo que siempre hizo verá como le adelantan por la derecha y por la izquierda. De eso va la innovación en las empresas, la innovación tecnológica, la renovación de nuestra oferta y la que se refiere a cómo presentamos y/o cómo vendemos nuestros productos o servicios.

Hablamos de planificación estratégica cuando tratamos sobre estas cuestiones, cuando sentamos a nuestro equipo directivo, nuestros asesores y consejeros para hablar del futuro, para decidir cómo cambiar y qué hacer en el futuro. Abandonamos nuestra gorra de la gestión y nos colocamos la de estrategas, obviamos la inmediatez y nos adentramos en el medio plazo, dejamos de actuar y nos dedicamos a pensar. Pero no puede ser un ejercicio retórico, la planificación requiere su soporte documental y su justificación con números, un esquema, las alternativas, los pros y los contras, y las proyecciones para los siguientes ejercicios. Esa es la “gestión por objetivos” la herramienta que nos permite actuar con enfoque.

Los cambios no se improvisan, se planifican. Y nosotros desde nuestro punto de vista de empresario debemos adaptar nuestro esquema mental (a veces es lo más difícil) e inculcar al equipo las nuevas directrices. Las empresas son, o deben ser, máquinas engrasadas con personas alineadas a un logro, a ese nuevo proyecto. Y debemos plantear nueva formación como un potente instrumento de motivación. Formación para nuestro equipo y formación directiva para nosotros mismos, para crecer y poder dar el salto.

(Me han propuesto para participar como profesor en el Programa Superior de Dirección de la Pequeña Empresa que impartirá ENIC en Santa Cruz de Tenerife)

sábado, 11 de octubre de 2014

Una dimisión más que justificada

(Publicado en el periódico El Día el 11 de octubre de 2013)

Solución. La única salida digna que le queda al Cabildo de Tenerife es intentar privatizar. Un campo de golf, una imprenta, un par de casinos, un cable submarino, una fábrica de yogures, un súperordenador, tiendas de artesanía, acciones del Teleférico, unas cuantas fundaciones ..., no solo las Bodegas Insulares. Porque el chiringuito se viene abajo con la nueva legislación que exige liquidar todas aquellas empresa públicas que no cumplan los parámetros de endeudamiento, y porque muy pocas funcionan. Aunque vender en tiempos de crisis y con la soga al cuello no es una táctica aceptable ni siquiera para obtener un mínimo precio razonable y, de hecho, las primeras subastas quedaron desiertas. Si la solución es privatizar, que estoy de acuerdo, si la actividad económica está mejor en manos de los particulares, ¿cómo justificamos la intervención pública?

Abducidos. La estrategia funcionó porque la "misión" invocada por sus promotores, tipos listos, fue absolutamente incontestable: apoyar a los agricultores y ganaderos, preservar el paisaje y luchar contra las multinacionales que vienen a saquearnos; defender "lo nuestro", en definitiva, mensaje que caló hasta el tuétano. La bandera de la "tinerfeñidad" envolvió toda una política de intervención en los mercados con la excusa de ordenar, de fomentar, de proteger. "Papá Cabildo" y su abrazo de oso hasta la asfixia. Increíble cómo, durante veinticinco años, la ciudadanía aplaudió la iniciativa pública y también cómo fallaron los controles, que no impidieron que una administración local sea titular del mayor holding de las Islas: tantísimos millones destinados a gastos impropios de la cosa pública. Carlos Alonso bien podría investigar cómo se justificó en los expedientes la salida del dinero para tales fines, qué dijo el interventor y qué vericueto legal encontró el secretario.

Incertidumbre. El castillo de naipes se desmorona delante de nuestras narices. No ahora sino desde hace tiempo, desde que cayeron las grandes cooperativas agrícolas en las que el Cabildo de Tenerife enterró inversiones, subvenciones y aportaciones, alguna en concurso de acreedores y otras salvadas in extremis al borde del precipicio. Siempre una escapada hacia adelante hacía la siguiente legislatura. No solo en el sector del vino queda todavía mucha responsabilidad que depurar. Ninguna, ninguna incertidumbre ni conjetura, los resultados son palpables: la política no funcionó y los que vengan que apechuguen. Ninguna dimisión más justificada que la de Ricardo Melchior cuando la vio venir y se quitó de en medio.

Desengaño. La situación estalla ahora con virulencia porque se ha destapado el fraude primigenio: el canto patriótico era mentira, ni nuestro campo ni nuestro acervo ni leche de machanga. Fue todo por la pasta. Y eso se llama traición.

Consecuencias. Explica el economista Tim Harford cómo el bajo precio de los coches de segunda mano se debe a que el comprador desconoce su estado y que, aunque esté dispuesto a pagar lo que haga falta, nunca estará seguro de no abonar de más por un vehículo que puede que no lo valga. Eso mismo ocurre con los vinos de Tenerife, primero por la práctica habitual de no retirar la añada anterior de los lineales (que no conserva la misma calidad), y ahora por la noticia contrastada de uvas y vino importados que se mezclan vaya usted a saber dónde y en qué proporción. Por eso las papas del país no valen nada, porque la Cooperativa de Benijos envasa con su marca tubérculos de Reino Unido y, aunque lo ponga en chiquitito, lo propio, lo que espera el consumidor, son las papitas del Valle con plena garantía de origen. Por eso las producciones agrícolas de Tenerife no valen nada, porque en el módulo de agricultores de Mercatenerife se venden productos de cualquier otra procedencia. Déjese de apoyos, luche contra el fraude y nada más, el resto es cosa del mercado.

domingo, 5 de octubre de 2014

"Wine gate"

Cuestiono la participación del Cabildo de Tenerife en la economía. No es capricho, es que no forma parte de sus competencias -no es nada personal- ni los ciudadanos queremos que el dinero de nuestros impuestos se destine a competir con los empresarios, ¿o sí queremos?. Y mucho menos que las pérdidas se sufraguen con el erario. Fui declarado "mal tinerfeño" por parte del expresidente Melchior, al que, como promotor, todavía no le hemos oído palabra sobre el escabroso asunto del vino de La Mancha adquirido y comercializado por Bodegas Insulares. Al actual presidente, Carlos Alonso, tampoco, aunque su consejero sí que dio la cara y confirmó la filtración.

José Joaquín Bethencourt quiso justificarlo con una explicación técnica, la calidad y tal, nada convincente, y afirmó que iba a tomar medidas para que no se repitiera el asunto, qué menos. Sorprendidos quizás y todavía no reaccionan: al responsable del engaño habría que haberlo puesto en órbita de inmediato y no tuvieron el coraje de cesarlo, dimitió. Una dimisión light ya que Savoie se quedará en su plaza de funcionario de la institución insular. Puede que no vieran o no vean el pecado, peor aun, porque los bodegueros tinerfeños sí que notan los cuernos. No es admisible la incoherencia entre lo que predican desde el púlpito y lo que hacen en la cama. Quién se fía, si es que la picaresca lo salpica todo, ¿será una práctica habitual en todas las bodegas de Tenerife?, ¿los yogures de Teisol se fabricarán con leche en polvo procedente de Irlanda?

Puede que el consejero de agricultura, presidente del consejo de la empresa pública, no supiera de esta práctica a pesar del monto económico de las adquisiciones, su reiteración desde 2011 y el hecho de que invirtieron 2,2 millones en una bodega para vino de mesa. Puede que no controlara la gestión (¿entonces?) y que su equipo directivo se la colara por la escuadra, con alevosía, vaya traición, vaya chasco. Alguien debe asumir la responsabilidad del fraude, la responsabilidad política, se entiende. La junta de accionistas también puede apartar a su presidente por pérdida de confianza, aunque, en este país, si una dimisión ya es difícil, una destitución resulta casi imposible. Después habrá que ver cómo hacer las cosas bien, qué ha fallado, además de las conductas tan poco éticas, para que esto pudiera llegar a ocurrir.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Desenfoque parlamentario

(Publicado en el periódico El Día el 27 de septiembre de 2014)

Prioridades. Esta semana el Parlamento de Canarias tomó en consideración la ley de inversiones estratégicas cuya finalidad es reducir a la mitad los trámites burocráticos. Ha leído usted bien: reducir a la mitad los trámites burocráticos -en la administración regional, insular y local- de determinadas inversiones que el Gobierno considere que son estratégicas para Canarias. No hablan de financiarlas, ni de provocar la colaboración público-privada, ni de vender Canarias como plataforma con incentivos fiscales que las sustente. El arma secreta es reducir los "trámites burocráticos". Y la oposición en cólera se queja porque no se fían de cómo van a ser elegidas las agraciadas, claro: la tentación de la prevaricación, denuncian. Unos y otros han perdido el norte, esto es muy lamentable, dan ganas de llorar... Reconocen que los trámites burocráticos son un problema que impide las inversiones y lo que se les ocurre es darle prioridad a algunas, ay, ¿por qué no a todas?, ¿cualquier inversión no es estratégica en tiempos de crisis?

Resignación. Reconocen también que los trámites burocráticos puede ser reducidos a la mitad cuando una ley así lo disponga. Vaya tomadura de pelo, será a costa de que otros proyectos -los clasificados como no estratégicos- demoren aun más su tramitación administrativa... Admítame la retórica por preguntar si entre los sesenta representantes del pueblo soberano o sus incontables asesores no tendremos a alguien que se le ocurra proponer una ley, o lo que sea, que acabe con los "trámites burocráticos" de una vez por todas, que permita abandonar la concepción decimonónica de la Administración Pública y nos deposite en el siglo XXI. Las directivas comunitarias trasladan la responsabilidad al particular o la empresa que quiere actuar y aquí no nos desprendemos de la autorización previa con todas sus derivadas. Será que cuatro años son pocos para acometer semejante empresa; será que no interesa desmontar el chiringuito; será que la política ya aniquiló todo el talento. Por si fuera poco, Paulino Rivero anuncia nueva subida de impuestos sin contrapartida; al menos podrían fusionar ayuntamientos o acabar con la duplicidad de competencias... o algo.

Indefensos. El Parlamento y su fundamentada obligación de promulgar leyes. Sin ton ni son. Leyes para matizar otras leyes, unas sobre otras, hasta el día del juicio final. Camino de la república independiente con entramado legal propio. Jactancia del abogado que es mayoría entre sus señorías -vaya casualidad- para mantener el enredo como fin en sí mismo. Las leyes que nos complican la vida y dificultan la convivencia pierden su razón de ser. "El desconocimiento de la ley no exime..." y tal, imposible. Imposible que un país funcione cuando el inspector de turno emplea "su criterio" y los juzgados están colapsados. Un punto ciego, otro, otra de esas evidencias que tenemos delante de nuestros ojos y no somos capaces de ver. ¿Quién defiende al ciudadano de la verborrea legislativa que vomita el hemiciclo de Teobaldo Power? ¿La Constitución del 78? Apañados.

Ajustes. En la Constitución, precisamente. Eso defendía el nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá, para dar encaje a la "singularidad catalana" y me parece muy bien. Una modificación de la Carta Magna, rápida y por sorpresa, como en 2011, para sustituir "comunidad autónoma" por "estado federal" y listo, como es una cuestión de orgullo patrio, pues ya está, hala, y el resto lo hablamos en serio. Cuando alguien dice que no es cuestión de dinero, es cuestión de dinero.

Acertar. Decía César González Ruano, prolífico y controvertido periodista del pasado siglo, que él escribía todos los días el mismo artículo y que nadie se daba cuenta, ni siquiera él mismo. Sostenía que si no sabes escribir todos los días el mismo artículo o el mismo libro, es que no eres un verdadero escritor. Vaya reto.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Podemos incumplirá el contrato electoral

(Publicado en el periódico El Día el 13 de septiembre de 2014)

También. Igual que el resto de los partidos de la casta. El fenómeno tenía buena pinta: gente nueva, comprometida, con bastante formación y experiencia profesional en otras cosas, además de cierta garantía de democracia interna como ordena la Constitución del 78... todo en defensa de los ideales que estimen oportunos: marxistas, chavistas o lo que sean, impecable; que viva la libertad de culto. Criticar al adversario político a saco es una estrategia electoral que da buenos resultados, quedó demostrado en las europeas, y evidenciar los fallos del sistema resulta imprescindible para corregirlos, también estamos de acuerdo, ahora bien, utilizar las mismas mañas, mentir sin pudor para conseguir votos, resulta decepcionante a la vez que incoherente. Una pena.

Mienten. Cuando le dicen a la gente desesperada que recibirá 400 euros por barba (o sin ella) por la gracia del nuevo gobierno renovador o que impondrán sueldos máximos o cualquiera de las otras ocurrencias que ellos saben que nunca podrían poner en práctica, ni siquiera en el hipotético caso de que obtuvieran una mayoría suficiente. Mienten porque saben que no van a gobernar y la mentira les saldrá gratis. Además, si consiguieran pactar, que visto lo visto es muy probable, no les faltará tiempo para achacar al socio de turno la culpa del "no podemos" cumplir el compromiso; queda escrito. Mentiras o mentirijillas. Habla Carlos Alonso de huir de la política profesional y de la renovación en CC, bravo, pero me apuesto lo que sea a que no habrá ninguna cara nueva entre los cinco primeros de cualquiera de las listas, ¿qué se juega?

El contrato. La inexistencia de un contrato electoral -ni legal ni moral- es una deuda con el ciudadano pendiente desde la Transición. Desde el "Puedo prometer y prometo" del presidente Suárez, el pobre, que solo hizo lo que pudo, aquel "OTAN no" que Felipe González se comió con papas, hasta el más reciente incumplimiento del PP de Mariano Rajoy que basó su última campaña en bajar los impuestos para hacer después justo lo contrario, con alevosía y a plena luz del día. Prometer hasta meter y después de metido olvidar lo prometido... ¿cómo era aquello? Los programas electorales no tienen valor contractual, obligación ninguna. La corrupción de Pujol nos escandaliza pero toleramos las mentiras de Rajoy. Todos mienten a sus votantes, todos, hasta estos nuevos que son tan progres. ¿No será que con la verdad no se ganan las elecciones? ¿No será que nos dejamos engañar por interés de parte?

Queremos. Así se llamará mi nuevo partido político. Queremos mucho mejor que Podemos porque si uno quiere puede, querer es poder y todo eso, el refranero a mi favor. Queremos ser como los finlandeses con su sistema educativo o como los noruegos para sacarle jugo al petróleo para varias generaciones. En vez de soltar paridas y mentir, queremos copiar el sistema de seguro médico de Singapur, el régimen de los autónomos de Reino Unido o la ensaladilla rusa. Y como está de moda, queremos ser laicos y de izquierdas, una izquierda liberal que permita la actividad económica sin interferencias y que ofrezca servicios públicos de calidad. Y como está de moda, queremos también un régimen asambleario pero con abstención obligatoria para quienes tengan algo que ganar o que peder: si se pregunta sobre educación los maestros no votan, si es sobre pensiones los jubilados no pueden, sobre sanidad, los médicos al margen, y así. Cuento con usted.

Diada. El parlamento de la República de Gambia aprobó por mayoría declarar a los homosexuales como proscritos de la ley con condenas que pueden llegar a la cadena perpetua; todo muy democrático. La democracia es la dictadura de la mayoría y por eso no todo se puede dilucidar por votación.

martes, 2 de septiembre de 2014

Misión o propósito

Sobre el tema "misión" existe en la bibliografía y en el uso del término profundas discrepancias. Es frecuente confundir los objetivos con la misión y no son lo mismo. Las empresas la formulan con su política social corporativa, figura en los planes de calidad, pero muy pocos la comprenden y la comparten... incluida la propiedad y/o el equipo directivo. Cosas del consultor externo que se enrolla con una frase enrevesada al estilo carta a los Reyes Magos. Se habla de aquello que la empresa pretende ser, un referente en tal o cual aspecto, líder en su sector y no sé cuántas cosas más.

Podríamos convenir, como cuestión práctica, denominar misión o propósito de una empresa a su verdadera razón de ser, por tanto, un argumento incontestable dentro de la organización, aquello que alinea al equipo de trabajo, ese valor que los clientes aprecian para seguir siendo clientes y para emitir una recomendación sincera. Aquello que está siempre en el terreno del cliente: la misión de un pintor es que gusten sus cuadros, la de un restaurante que los comensales disfruten la velada, de la comida y de la experiencia personal, y así con cualquier otra actividad. Mi misión como comunicador es que mis comentarios resulten útiles para su empresa.

La misión viene a responder a la pregunta ¿qué puede hacer mi empresa por aquellos que quiero que sean mis clientes? Parece una obviedad pero no lo es, sin duda el primer paso del emprendedor (al que le presta poca atención) y también la primera cuestión que debe revisar un empresario que pretenda provocar un cambio en la marcha de su negocio.

Definir la misión permite evaluar si todo lo que hacemos persigue ese fin último y si no se gasta energía en cosas que no ayudan a cumplirla. Esta manera de entender la "misión" es muy útil para negociar cualquier cambio; con el ejemplo se entiende muy bien: todo el personal del restaurante estará de acuerdo en que deben hacer todo lo posible para que el cliente quede satisfecho y no solo con la comida que ingiere. La misión debe ser formulada de una manera sencilla, a modo de eslogan, siempre presente para trabajadores y clientes.

A diferencia del cumplimiento de objetivos, que no está en nuestra mano (no podemos obligar a un cliente a comprar), perseguir una misión permite trazar un plan, definir y ejecutar acciones concretas. En la medida que el personal del restaurante comprende lo que significa crear una atmósfera propicia y lo consiga, más posibilidades de tener éxito en el negocio. Misión y objetivos están conectados: si acertamos con la misión y nos enfocamos a ella, seremos capaces de alcanzar el objetivo que nos hayamos fijado. Descubra el poder de la misión.

sábado, 30 de agosto de 2014

La pregunta, señor Rivero, la pregunta

(Publicado en el periódico El Día el 30 de agosto de 2014)

Referéndum . El ejercicio supremo de la democracia. Manipulada: que expliquen la campaña con dinero público. Campaña institucional para oponerse al petróleo por tierra, mar y aire, de paso le damos leña a nuestro adversario político y luego hacemos la consulta para que se exprese el populacho al que ya le hemos comido el coco. Hay que reconocerlo, estos tipos de CC son unos genios. Una trampa, además, porque los ciudadanos responsables no querrán participar en una convocatoria ilegal. Irán a votar los que intentan legitimar el "Canarias dice no" a toda costa... si Canarias dijera no, no sería necesario el referéndum. Una pantomima porque Paulino Rivero ya ostenta la máxima representación del pueblo soberano, que haga lo que quiera (o lo que pueda).

Democracia . La participación ciudadana como instrumento de gestión política tiene un problema de legitimidad, de quienes participan de facto: los que defienden sus intereses. En los comicios, sin embargo, intervenimos todos, hay un censo, unas mesas electorales, un sobre cerrado y todas esas cosas. Imperfecto también, sin duda, pero menos manipulable que una asamblea (la nueva moda "pret a porter"). La democracia representativa que también podría mejorarse, con listas de las que el votante pudiera tachar a quien no le guste, con un reparto más equitativo (el voto de cualquier herreño vale mucho más que el mío... ) o con otros topes mínimos menos restrictivos para la asignación de escaños. Pero no, como ahora se estila la mano alzada, el Parlamento de Canarias ultima la ley que permitirá al Gobierno preguntar lo que le plazca. Ya no se responsabiliza nadie de nada, largamos las torres de alta tensión por en medio de la autopista y Melchior que se lave las manos.

La pregunta . Hasta doscientas cincuenta y seis variantes estudia el gabinete de Rivero para la consulta sobre el petróleo o al menos eso fue lo que dijo Fernando Ríos, el comisionado de la propaganda. Que conste que no me lo creo. Que les falte algún matiz por definir lo puedo entender, pero semejante nivel de inconcreción suena a tomadura de pelo. Debe ser que al presidente y sus secuaces el referéndum les importa bien poco si consiguen machacar a Soria, como es el caso. No es lo mismo que la pregunta se formule en plan "¿desea usted que Repsol ponga en riesgo nuestras playas?", a que fuera así, por ejemplo: "¿desea usted que el oro negro que emane del fondo del mar nos haga ricos a todos los canarios?". Ni una ni otra, o quizás ninguna. Pero es importante su significado y las consecuencias del resultado, sea el que fuere. ¿Dimitirá don Paulino si desde Tenerife o Gran Canaria se impone una mayoría contraria a su posición inmovilista?

Más preguntas . La ley plebiscitaria abre la puerta a otros asuntos de más interés para el ciudadano. El cuestionario podría empezar del estilo "¿desea usted pagar menos impuestos?", y continuar: "si ha respondido sí a la primera pregunta, ¿desea usted que se fusionen los ayuntamientos pequeños?, ¿y/o prescindir de los cabildos insulares por redundantes?". Incluso romper el tabú: "¿desea usted que los médicos del Servicio Canario de la Salud cumplan su horario y no deriven pacientes de/a sus consultorios privados?, ¿o que las inversiones públicas por habitante e isla sean equivalentes aunque se despierte el fantasma del pleito insular?". Ya puestos, consultar también la opinión sobre el REF, la existencia de la aduana o el endeudamiento, aunque puedan parecer temas solo aptos para entendidos.

Más democracia . Menos asambleas y apliquemos la ley de la propiedad horizontal con carácter general. Dos preceptos: el que no esté al corriente con sus obligaciones no tiene derecho al voto y el que sea parte implicada en un asunto concreto debe inhibirse en la votación. Suficiente.

sábado, 16 de agosto de 2014

Canarias y el dinero de Pujol

(Publicado en el periódico El Día el 16 de agosto de 2014)

Ruptura. Al fin Paulino Rivero habla en plata y amenaza con la ruptura de relaciones institucionales. "Ya no soy su amigo, Rajoy", le dijo. Ya era hora. Yo hubiera sido mucho más explícito: "Si no nos toca una buena tajada del petróleo, Mariano, Canarias inicia el proceso para su independencia, que lo sepas, que yo también soy nacionalista, te vas a enterar", Cataluña y luego Canarias, parió la abuela. Todos saben que la concesión no se puede revocar y juegan a su rollete populista. Comedera de coco para olvidar las cifras del paro y conseguir el voto, unos pro inversiones millonarias y actividad económica, los otros pro playas y protección del medio ambiente: de acuerdo, me quedo con todo. Pero que no me tomen por idiota con el Son Atlántico, ese concierto en el que nos agarraremos una curda reciclada a la salud de las ballenas como apoyo a los intereses de la casta.

Pregunta. Puedo entender el primer millón. Para vivir como un cura, como mamancia que persigue un fin. "Marta, con estas pelas y mi sueldo de Molt Honorable, todos los días pernil de bellota con el pan tumaca". Lo puedo entender aunque no lo justifico, que quede claro. ¿Y el segundo millón? Me inquieta el segundo millón: insaciable ambición o síndrome del tío Gilito. Silencio sepulcral en el Parlament cuando se mentó el ínclito tres por ciento que amenazaba destapar la omertá que subyace en el origen de este escándalo: todos lo sabían y todos callaban. Me pregunto dónde estará el segundo millón en Canarias, de repente, ahora después de vacaciones, la exnuera de alguno se decide a hablar... o el exyerno.

Miedo. Lo que asusta del ébola no es la muerte sino su amenaza impune. Combatir el hambre o acabar con las guerras tiene solución conocida, el virus no. Qué son dos mil infectados frente a los millones de damnificados por la crueldad humana. Qué interés repentino por la vida (o la muerte) en África: un virus indestructible que desafía a la Humanidad. No nos engañemos.

Ayuda. Es rentable para ambas partes. Ayuda no limosna. Lo que no entienden en Canarias con la negociación del REF y me explico. Primero, que el REF es un fuero que regula nuestra relación (fiscal) con España y con Europa. Segundo, que no tiene sentido insistir en una ley que pretende compensar y que nos mantiene en el último puesto de toda estadística, encabezada por el paro. Y tercero, que del mismo modo que para África no sirve repartir sacos de millo ni munición para los fusiles de asalto -pan para hoy y hambre para mañana-, en Canarias no funciona el reparto de subvenciones. Pensará usted qué tendremos que ver nosotros, apalancados en la cómoda sociedad del bienestar, con nuestros vecinos de la paupérrima África subsahariana. Ahora poco, es cierto, pero no hace tanto las camas plagadas de chinches y esos miles que se lanzaron a la mar océana para intentar lo mismo que los que pretenden ahora saltar la valla. Rentable para Canarias fue la libertad comercial de los puertos francos y los millones en inversiones financiadas con el FEDER, cada cosa en su momento. Y le cogieron el gusto a la pasta fácil ultraperiférica y a la moratoria... Ay, qué oportunidad para limpiar la sentina, con los hoteles llenos, si hubiera nueva oferta que fuerce a rehabilitar la planta obsoleta; no se han enterado que no hay mejor incentivo que la libertad y la competencia. Aquí y allí.

Optimismo. Que la recuperación económica no es real, dice mi amigo, que el taponazo vendrá en noviembre, cuando se destape el engaño. Yo no lo creo, no entiende que basta un impulso para que arranque la maquinaria. España procrastina a septiembre, excelente noticia.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Padres e hijos en la empresa

No es fácil la transición en la empresa familiar. Los hijos que se incorporan al negocio (veremos en qué momento), aprenden, se ganan el puesto, participan de las decisiones hasta que llega el día del relevo. No es fácil y son pocas las empresas que sobreviven a la segunda generación, muchas menos a la tercera. Plantearemos dos supuestos.

El primero, cuando en la siguiente generación no tenemos a nadie que le guste la empresa de verdad, por mucho empeño que hayamos puesto en atraerlos, por mucho tiempo que hayamos dedicado a integrarlos, a que formaran parte del equipo, a que estudiaran esto o aquello que les iba a venir bien… nunca nos lo dirán, pero en el fondo sabemos -o debemos ser capaces de detectar- que trabajar en la empresa familiar no sería su primera elección si tuvieran alternativa.

Si no les gusta, si no la viven con pasión, es inútil insistir, es más, es conveniente liberar el compromiso y ayudar a encontrar la verdadera vocación, por ellos y por la propia actividad.

El segundo supuesto, cuando uno o varios de nuestros hijos sienten la atracción del negocio, comparten la “visión” y ven su futuro vinculados a la empresa familiar. Si solo es uno el que se incorpora, hay que tener en cuenta a los hermanos, si fuera el caso.

Ambas situaciones se pueden gestionar con éxito. Para el primer supuesto, cuando no haya interés en incorporarse a la empresa, debemos formar a nuestros hijos en el gobierno de la sociedad, no estarán en la gestión diaria del negocio pero sí tendrán que ser capaces de defender el patrimonio familiar. La diferencia entre gestionar y gobernar la explicábamos en un post anterior. Un buen equipo profesional y un potente órgano de gobierno (consejo de administración o junta de accionistas) con los miembros de la familia.

Si tenemos a nuestro sucesor, perfecto. Que estudie, claro, algo útil para el nuestra actividad, bien también, y que se forme de manera específica en el mundo de la empresa, en una escuela de negocios, que analice casos de otras empresas y que aprenda a razonar los problemas con los que tendrá que lidiar. No debe haber prisa en la incorporación de la siguiente generación y debe empezar desde abajo, no solo para conocer el funcionamiento real de cada uno de los departamentos sino también para valorar el esfuerzo que hace cada uno y conseguir ganarse su respeto. Todos saben que eres la hija del dueño y que un día tú serás su jefa, eso no hace falta recordárselo… pero el puesto hay que ganárselo.

sábado, 2 de agosto de 2014

Omertà en la Casa de los Dragos

(Publicado en el periódico El Día el 2 de agosto de 2014)

Condena. Por faltar al procedimiento administrativo, no por corrupción, aclaran sus simpatizantes. Pudiera parecer que a Miguel Zerolo lo han condenado por una cuestión menor, sin perjuicio alguno para el pueblo de Santa Cruz. Como si el exalcalde se hubiera saltado un pesadísimo trámite burocrático por hartazgo, manifiesta inutilidad y una imperiosa necesidad de actuar por el bien común. Huelga aclarar que no es caprichosa la exigencia legal de proyecto y concurso para la ejecución de obras… sobre todo si te vas a gastar unos cuantos millones del dinero público. No ha trascendido por qué contrató a Imes -que no es una empresa constructora sino de servicios- ni cuánto hubiera costado la reforma de haber existido libre competencia, es decir, cuánto dinero pagamos los vecinos de más. Porque somos los chicharreros los que sufragamos la prevaricación sin que la sentencia prevea restitución.

Dignidad. Abandona el Senado porque quiere, porque es “éticamente inevitable”, declaró, porque la inhabilitación solo aplica para cargos electos y no es el caso, él es senador por designación de la Comunidad Autónoma. Será que a sus compañeros de partido no les gusta mantener a un condenado entre sus huestes o que hay lista de espera para ser aforado. A mí me da que su renuncia ya era “éticamente inevitable” desde hacía tiempo, no solo por el asunto de las oficinas municipales sino por la multitud de desatinos de sus últimos años en la alcaldía, palpables todavía para nuestra desgracia.

Absolución. Lo cual demuestra que el funcionario está para mover los papeles en la dirección que marcan quienes gobiernan. Y además que una imputación es solo eso y que hay que esperar al dictado de sentencia. Este trance le habrá costado un disgusto a Castro Brunetto pero refuerza su prestigio y reputación. Con toda probabilidad, finalizado ya el proceso judicial, contará con pelos y señales la omertà (el pacto de silencio) y las traiciones en la Casa de los Dragos. No estaría nada mal que alguien se atreva a quitarle la careta a tantos que transitaron y otros que todavía pululan por el salón de plenos y nada aportaron ni aportan a una ciudad muy noble y leal, sometida a su constante buitroneo. Y en el saco entran de todo signo político, unos por inacción, por defender sus propios asuntos o por su incapacidad para el entendimiento y otros por mantener la eterna disputa y permitir que los grandes asuntos se diriman en los juzgados.

Reforma. De la administración pública que prepara el Gobierno de Canarias para arreglar el lío competencial que supuso la nueva ley del PP. Si el fin último que justifica la existencia de los ayuntamientos es la prestación de servicios al ciudadano, que lo es, el planteamiento de la norma estatal no es tan malo aunque le pese a los alcaldes, a cada uno por separado, que querrán mantener su actividad (y justificar su sueldo, dicho sin acritud). Es difícil de plantear y el Gobierno ni lo menciona, pero lo perentorio es promover la fusión de los municipios como única y definitiva vía para racionalizar. Escaso sentido tiene mantener ochenta y ocho ayuntamientos y siete cabildos en Canarias y, mucho menos, legislar para matizar, léase evitar, la voluntad de las Cortes para iniciar el camino que conduzca a una nueva organización del Estado. Después nos quejaremos cuando Europa -o los acreedores de nuestra deuda pública- nos exijan reducir el número de cargos públicos por insostenibles.

Vendetta. Fernando Clavijo seguro que sopesó bien los anclajes de Paulino Rivero en su lucha por la candidatura de CC a la presidencia. El resultado de la votación en Gran Canaria, con el apoyo unánime al actual líder, demuestra que el amor con amor se paga… que no espere lo mismo de conejeros y majoreros.

sábado, 19 de julio de 2014

Desinsularizar

(Publicado en el periódico El Día el 19 de julio de 2014)

La mente. Porque el canario es isla y así se comporta. Cree mi tocayo Martín Carbajal que es necesario
desinsularizar lo público y lo privado, trascender el hecho insular para intentar una Canarias única. Fue su respuesta racional ante la demostrada incapacidad del empresario canario para plantear la conquista de nuevos mercados, para salir al extranjero o saltar de isla. Pablo habla de tara, nuestra idiosincrasia que nos incapacita. Brillante reflexión, sin duda, que nos conduce al siguiente paso: qué hacer o cómo avanzar. Porque desinsularizar, como idea, no deja de ser una utópica declaración de intenciones que tiene un difícil encaje como plan de acción o como proyecto político.

La gente. Qué es cómo es. Aquí pensamos que las decisiones se toman en el Sanedrín de Vegueta y allí están convencidos de que la hegemonía tinerfeña en el Gobierno arrima la sardina a las faldas del Teide. Aquí, que el empresariado canarión está hecho de otra pasta y allí, que el chicharrero se lo sabe montar muy bien. Puede que sea tan solo una interpretación de la realidad fundamentada en el desconocimiento mutuo. Rivalidad que se alimenta de intereses, no de cada isla, que como tales no tienen capacidad de actuar, sino de determinadas personas que obtienen beneficios para sí mismas. La política canaria está pensada en islas y así nos aleccionan, con evidente mala intención por parte de quienes desde los cabildos pretendieron, obtuvieron y aun conservan tantísimo poder. Los cabildos como poderosas máquinas de aislamiento programado, amigo Pablo. Desinsularizar requiere desafinar el piano para poder afinarlo, deconstruir Canarias para armarla de nuevo.

Equilibrio. Mantener el poder durante tantos años sin conflictos reseñables, ni siquiera con Gran Canaria, nos ha salido carísimo a Tenerife. El pleito insular tenía ese punto desagradable de la pelea entre hermanos, pero esto de ahora, debajo de las sábanas, en fin, lo podríamos llamar sumisión consentida. Ya lo decía Fernando Clavijo, lo importante para CC de mantener el poder a cualquier precio... ¿te acuerdas, Fernando, hace tantos años ya? Antes de desinsularizar deberíamos alcanzar el equilibrio. Su ausencia, que solo percibe quien viaja de Las Palmas a Tenerife y no entiende las colas en la Autopista del Norte o en la entrada a Las Chafiras o a la salida de San Jerónimo, porque allí hay túneles, viaductos y circunvalaciones; allí y en Fuerteventura y en La Palma y en todas las demás. El anillo insular lo veremos terminado en no sé cuántos años; la vía exterior, no estoy tan seguro. Además de las inversiones en Gando o en el puerto de La Luz o en el Doctor Negrín. Desinsularizar, estoy conforme, pero si partimos todos de la misma casilla de salida.

La conducta. Pensamos en clave insular, se lamentaban los empresarios, porque está en su naturaleza, sufren como el escorpión de Esopo. Una forma ancestral de hacer negocios basada en conseguir la licencia del monopolio o la representación exclusiva o la ayuda pública, para importar, para exportar, para ocupar el suelo, para lo que sea. Así funcionan los negocios en Canarias, con engaños al consumidor que nunca supo de la verdadera libre competencia, con privilegios desde el poder, con la desconfianza de quien sabe que "todos hacen lo mismo" y que esto "siempre" ha sido así. Llegados a este punto, que los empresarios sean como quieran, pero exijamos que se comporten conforme a las reglas del mercado y que confíen en sus equipos directivos para poder crecer. Desinsularizar requiere educación cosmopolita y fomentar la fusión de experiencias vitales, con otra política menos intervencionista y caciquil.

Como reto. Al fin y al cabo, trascender el hecho insular es aceptar la globalización como el futuro cierto que nos mantendrá en el Estado del bienestar y en la felicidad. Bravo, Pablo.

martes, 15 de julio de 2014

Para qué de la financiación

Años con esta historia: lo importante de la financiación para las empresas, lo malos que son los bancos que no prestan, lo imposible de la recuperación económica sin que fluya el crédito… pero, ¿por qué?, ¿para qué quiere dinero una empresa?

Para pagar, se entiende, sí, claro, pero ¿para pagar qué? Pues lo que haga falta… las nóminas o las compras o una nueva tecnología. Veamos…

Cualquier empresa para el tráfico mercantil necesita poder pagar aquellas inversiones que requiere para el negocio, los gastos en que incurra para producir aquello que venda, incluidos los de personal, y un stock de mercancías si se trata de una actividad comercial. El dinero lo saca de lo que le cobra a sus clientes, es decir, de las ventas, de los socios como fondos propios o de una entidad financiera que se lo preste, en su caso.

Si algunos proveedores nos dan un tiempo para pagar sus facturas necesitaremos menos dinero y si nosotros le damos crédito a nuestros clientes necesitaremos más. En un momento cualquiera de la vida de una empresa el dinero entra por las ventas, sale por los gastos y debe sobrar algo como beneficio del negocio. Todo este trasiego de dinero queda reflejado en el balance: lo que le deben a la empresa y lo invertido, en el activo, y lo que debe la empresa y lo aportado por los socios, en el pasivo.

Una empresa se plantea pedir financiación externa cuando pretende:
- invertir en mejorar su capacidad productiva,
- incrementar los stocks de mercancía,
- crecer en ventas con aumento en el saldo de clientes.

Todo ello con la previsión de vender más o de incurrir en menos gastos que permitan devolver el dinero y abonar los intereses de la operación de crédito. Como se refiere a un supuesto de futuro (pago ahora para cobrar más después), el análisis de riesgos debe determinar la capacidad de generar ingresos del negocio y las garantías que aporte el solicitante en caso de impago, ambas condiciones.

También puede ocurrir que la empresa no venda lo suficiente para hacer frente a sus obligaciones de pago y haya que buscar dinero para enjugar las pérdidas, para que no dificulten la marcha del día a día. Lo propio es que de las pérdidas se hagan cargo los socios, igual que lo hacen de las ganancias... para conseguir financiación externa en estos casos, primero habrá que elaborar el plan para reorganizar la actividad, que sea creíble y ejecutable, por razones obvias.

viernes, 4 de julio de 2014

Vergüenza

(Publicado en el periódico El Día el 4 de julio de 2014)

Limosna. Que haya que habilitar comedores escolares para que este verano miles de niños reciban una comida decente al día es lamentable. Ese vaso de jugo y ese bocadillo son la evidencia de un fracaso político estrepitoso, la evidencia de la quiebra de nuestra estructura social. Que el responsable dé una rueda de prensa para contarlo y se quede tan pancho demuestra, además, una enorme indiferencia, como si ocurriera en el Sudán, y que no hay límite para tratar de conseguir la medallita. Artiles lo puso de moda con su maratón solidario: la limosna en público porque somos tan buenos. Confieso que me escandaliza, me escandaliza que haya que montar el dispositivo de emergencia, me escandaliza que nos vendan esa moto y sobre todo que a nadie se le caiga la cara de vergüenza. Y habrá que hacerlo, claro, ofrecer esos desayunos, pero con pudor y mucha humildad y sin olvidar el origen del problema.

Conducta. Paulino Rivero y José Manuel Soria se pelean por sus cosas, avivan la cortina de humo y todo lo demás les da igual; el uno alienta un populismo que se nos volverá en contra y el otro que no quiere contravenir los poderes fácticos. La gente les da igual y no les da vergüenza. Nadie entona el mea culpa ni comparece para confesar su aflicción y su incapacidad para gestionar un sistema que permita a las personas sostener a sus familias y que impida que tantos dejen de luchar. Leyes intervencionistas y enredos burocráticos que dificultan las inversiones (el fundamento de la moratoria turística, por ejemplo, que yo todavía no entiendo), la aversión a reorganizar la Administración en busca de eficiencia y las mismas recetas para cocinar un futuro que dicen será mejor...

Fraude. Qué buena la campaña de Hacienda. Qué fácil desenmascarar cualquier situación en la que se perpetra el fraude cotidiano: la factura sin IVA -sin IGIC en Canarias- y sin hospitales y sin carreteras... Mejor explicado imposible. La pérdida de conciencia del origen y la propiedad del dinero facilita dilapidarlo y allana el camino del pequeño defraudador contumaz que justifica su comportamiento. Le exigimos a los políticos que cuiden cómo se gasta y también habrá que pedir al ciudadano que cumpla su parte, pero todos, porque si pagamos todos pagaremos menos. Hay quien lo formula de otra manera: paga tú que yo paso, que a mí así ya me viene bien... Generar vergüenza, buena estrategia.

Confianza. Me llegan historias de empresarios que lidian con sus grandes problemas, de su frustración y de su soledad; la época es mala y exige trabajar el doble para intentar ganar la mitad o, al menos, intentar ganar algo. Un empresario hecho a sí mismo, desanimado, sin fe y ningunas ganas, con una organización tan familiar que compromete las relaciones personales y la propia eficacia de la gestión. Se considera imprescindible y no se atreve a delegar en su personal ni en sus propios hijos, si es que aparece alguno que muestre interés. Imposible jubilarse, no cree en los profesionales ni piensa en su empresa como generadora de valor, como un mecanismo para obtener rendimiento del capital invertido. Y también escucho el relato de tantas traiciones: trabajadores que no se percatan de que su vida -lo laboral y lo que no- depende de que el negocio vaya bien ni de que, por eso mismo, son los principales interesados en arrimar el hombro; o ese encargado que robó, que robaba durante años; o aquel directivo que utilizaba la empresa para sus propios manejos. El verdadero pacto por el empleo, para mantenerlo y para crearlo, será el pacto de la confianza.

Felicidades. A quienes sacaron el curso. Y mucho ánimo a los que no pudieron para que no abandonen. La tribu depende de ustedes.

martes, 1 de julio de 2014

Auditoría de gestión en la empresa

Nada recomendable. Eso de contratar un consultor externo que audite el trabajo cotidiano de los diferentes departamentos de la empresa y nos diga qué falla y cómo podríamos corregirlo. No es recomendable porque una cosa es que la organización intuya cierta ineficacia en algunas tareas y otra bien distinta que aparezca un informe firmado por un profesional solvente con el detalle de todo lo que funciona mal. Una cosa es que los resultados negativos del negocio nos hagan tomar conciencia que debemos cuestionar cómo se gestiona de la empresa y otra bien distinta tener pruebas fehacientes para señalar a los culpables, sobre todo si lo que pretendemos es recobrar la senda de los beneficios.

No es una herramienta útil porque infunde pesimismo y desconfianza que no son compatibles con los procesos de cambio que habrá que acometer para relanzar la actividad.Entiendo la motivación de los socios, impotentes cuando descubren que los resultados menguan de manera recurrente y quieren saber qué pasa, pedir explicaciones y exigir responsabilidades. Tengo la experiencia al presentar el informe de auditoría de gestión: un verdadero desastre, una reacción comprensible y muy humana, con reproches, condena y solicitud de penitencia; más leña al fuego, más desánimo. Y puede que haya culpables aunque, por lo general, toda situación delicada es consecuencia de un cúmulo de despropósitos de la organización en su conjunto y la falta de diligencia en la toma de decisiones. Que toda la inoperancia se destape de golpe solo consigue que la empresa no sea capaz de digerirla.

La alternativa es pedirle a ese profesional externo que se involucre durante un tiempo en el día a día de la empresa, que se entienda con directivos y mandos intermedios para conocer el negocio por dentro, con capacidad para corregir las ineficiencias en el momento que se detectan y hacer partícipe al personal de la planificación y la búsqueda de soluciones. Muchos pequeños bucles de 1) análisis, 2) solución, 3) implantación de la solución, en los que participan los implicados que se sienten útiles y parte activa del cambio.

No buscamos culpables sino que las cosas funcionen mejor, no nos centramos en lo que está mal sino en cómo arreglarlo, no pedimos explicaciones sino compromiso con la nueva organización. Al final del proceso, si la propiedad lo solicita, podemos elaborar el informe con lo que estaba mal y cómo se corrigió, que no es lo mismo, aunque no creo yo que, llegado ese momento, tuviese mayor interés.

viernes, 20 de junio de 2014

Visionarios


(Publicado en el periódico El Día el 20 de junio de 2014)

Todos a una. Conforme con Carlos Alonso, hay que pensar en
el futuro de Tenerife, nos va la vida, la prosperidad, el bienestar y la felicidad, por ese orden. Y dejar de improvisar y de hacer política electoralista y de gobernar en defensa de los intereses de no sabemos quién en detrimento del interés general. Una sociedad implicada que aporte su propia visión de futuro, que establezca objetivos por los que luchar, motivación por el logro, la que utilizan los empresarios para no perder el norte. El padre de Tenerife "sabía" que era lo bueno para la isla -el tranvía, el ITER, los cables submarinos, los trenes magnéticos- y Alonso pregunta, quizás como plebiscito a las ocurrencias de su antecesor o por falta de ellas... que hable Fuenteovejuna.

Bolcheviques. Ideas. No solo nos inflan a impuestos, ahora nos piden ideas. Ideas gratis, porque hay que leer la letra pequeña: "El Cabildo de Tenerife podrá utilizar las ideas aportadas en su beneficio, sin que en ningún caso tenga que pagar precio alguno por las mismas", o sea, tú dime qué harías que ya lo hago yo... No sé qué pensar, creerá que los individuos, las asociaciones o las empresas somos incapaces de desarrollar nuestros propios proyectos o ya se encarga el politburó de poner las trabas que aburran al santo. Aburran de aburrir, se entiende. Misma política (radical) de izquierdas: el éxito viene de mano de lo público, como axioma, y así nos va. Puede que se refiera a ideas para la política, querrán confeccionar el programa electoral con participación ciudadana desde el gobierno y no con las bases desde el partido, si es que CC tuviera de eso. El desencanto es fundado: no hay liderazgo para proponer nada, solo gestores que esperan instrucciones y piden opinión a la asamblea; triunfa la utopía de la coleta.

Caudillos. Pesada carga para quien pretenda dirigir el porvenir de su pueblo, echarse al hombro la crisis o el paro. Ni es moralmente exigible ni competencia de la administración ni el ciudadano pretende que le resuelvan la vida... bueno, alguno sí, los afines al régimen. No vaya de héroe, limítese a hacer funcionar la maquinaria de lo público, una tarea tan exenta de emoción como necesaria para la convivencia. Un izquierdismo liberal bastaría. En definitiva, revisar la maraña legislativa, eliminar la burocracia absurda y mucho enfoque en prestar con eficiencia los servicios a la comunidad. Allane el camino, guarde el premio, deje a cada uno con su idea y que el sistema permita que la ponga en valor como desee, sin paternalismo.

Ciegos. Tanto futuro y nadie se preocupa por el presente: que exista la cuota fija del autónomo, factures o no, que compute toda la superficie de un local aunque solo utilices una parte, que el funcionario decida lo que desgrava y lo que no, que los impuestos manden una empresa a la quiebra o que Hacienda se quede con la casa de tus padres porque no puedas pagar la sucesión. Exprimida la naranja se acabó el jugo.

Sucesores. La debacle en los partidos (políticos) precipita el cambio. Gente nueva, de acuerdo, pero más importante que salgan quienes se aferran. Al mismísimo Paulino Rivero le espetan sanseacabó, una pena, porque la abdicación, aunque sea tardía, muestra otra dignidad y nos hubiera ahorrado un par de años de populismo rancio. Y también porque el que se va, que no persigue los votos y debe ser inmune a la manifa, queda habilitado para resolver los asuntos enquistados. El PP selecciona candidatos con pragmatismo cartesiano. Al PSOE, que lava los trapos en público, le acecha el peligro de trasmutar su propia identidad. Estructurada como corporación mercantil, en CC funciona el juego de tronos con sus intrigas que no trascienden. Veo, veo...

miércoles, 11 de junio de 2014

Cómo relanzar una empresa

No es una opción. El mercado obliga a replantear el negocio a cada paso: los clientes exigen otros productos y servicios, la competencia se emplea fondo, la tecnología se supera todos los días... El empresario está obligado a la mejora continua, no basta seguir igual, no es suficiente. Por muy bien que le haya ido, el empresario sabe que no puede dormirse en los laureles, que debe estar atento a su entorno y anticiparse… aunque no siempre sea así.

Lo sabe pero la vorágine cotidiana le impide actuar, está en lo inmediato, la coyuntura exige mucha dedicación y pierde la perspectiva del medio plazo. Cuando levanta la cabeza descubre que las cosas no marchan igual de bien, suena la alarma de la tesorería -siempre la primera- y se da cuenta de que ha perdido clientes y/o que tiene más estructura de la necesaria, menos beneficios y muchas facturas por pagar. Y repasa a su alrededor y descubre a su personal que ya evidencia síntomas de desmotivación, que hace lo mismo en cumplimiento estricto del axioma “porque siempre lo hemos hecho así”; él mismo, el empresario, se pregunta entonces qué pasa, cómo pudo llegar a esta situación y qué puede hacer.
Nada extraño, por cierto. Sacar la cabeza del agua no es tan fácil en un día a día tan complicado, no ya por la crisis (en cualquier momento dejaremos de hablar de ella) sino por la propia dinámica, los problemas y lo urgente. Nada grave, además, ni siquiera reprochable. Llegados a este punto de conciencia, siempre es conveniente recurrir a un experto que aporte método.

Lo primero es contrastar que la información disponible es fiel reflejo de la marcha del negocio, lo cual quiere decir que debe disponer de una contabilidad fiable y actualizada, que para eso sirve la contabilidad, aunque el empresario la perciba como burocracia intrascendente. Lo segundo es discernir qué debe hacer para refrescar su oferta, qué piensan sus clientes, qué proponen sus empleados, qué hacen otros operadores del sector. Y lo tercero, como paso previo a la toma de decisiones, analizar las diferentes alternativas, qué repercusión tendrán sobre cada término de la cuenta de explotación, proyectar las previsiones a fin de ejercicio con y sin las medidas que pretenda evaluar. En definitiva, medir el impacto de aquellas medidas que pretendamos introducir para mejorar nuestro negocio.

martes, 10 de junio de 2014

Melchior: "Tenemos que luchar contra las chapuzas"

Incoherencia. Podría ser la proclama electoral de un aguerrido aspirante a gobernar Canarias si como chapuza pudiéramos considerar también la urdimbre legislativa, el protagonismo de lo público o los intereses particulares que condicionan el futuro de las Islas. Pero no, fueron palabras de la versión más erudita de Ricardo Melchior en su conferencia del pasado sábado en los Hidalgos de Nivaria; habló de la economía del conocimiento, de la ciencia como cultura ligada al progreso y de la aceleración de los procesos de cambio. Citó a Gary Becker, de la escuela de Chicago, para enfatizar el valor de las personas en las organizaciones, aunque nada dijo de lo que hubiera opinado este economista neoliberal y premio Nobel sobre su propia política de intervención en el mercado con dinero público.

La irrupción de Melchior en el sector de las comunicaciones como respuesta a un informe de la UE que ponía en evidencia la pérdida de competitividad de las regiones ultraperiféricas (RUP) respecto a su metrópoli por atraso tecnológico y déficit de conectividad. Justificó así la construcción del NAP en Granadilla, la compra del superordenador y la participación del Cabildo en el nuevo cable con la Península y en todos los que conectan el oeste africano, inversiones que seguro tendrán su retorno. Nada comentó, sin embargo, de pelear por la quinta libertad aérea para Canarias (para que los aviones puedan hacer escalas internacionales) ni de liberalizar el transporte marítimo ni de la influencia negativa para las RUP de una política proteccionista y subvencionadora que desincentiva la competencia.

“Retos y propuestas para Tenerife en el siglo XXI”, ese era el título de la ponencia, pero nada nuevo, el ex senador insistió en los trenes del norte y del sur (con sus tres mil millones de euros de inversión), la introducción del gas natural y de avanzar en las energías renovables. Nada de agricultura ni de industria ni una refe
rencia al REF. Fue una charla de consejero delegado, de una persona que se dedica con pasión a grandes proyectos. Cuando repitió lo de las chapuzas tuve esa rara sensación que produce descubrir la incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace… Ricardo defendió las chabolas de Cho Vito, no puso remedio al vertido al mar de tantísima agua sin depurar y se dejó convencer por los manifestantes con lo de las torres de Vilaflor, en fin, puede que yo esté muy sensible.

sábado, 7 de junio de 2014

La manipulación petrolera

Qué bueno. El pueblo soberano se expresará en la calle. Y no es ironía, en democracia es uno de los procedimientos no formales que dispone el ciudadano para ser escuchado. Por convencimiento racional o emocional estamos convocados en contra de las prospecciones en Canarias. Un simple no. Qué fácil decir que no a cualquier iniciativa ... no y punto, Virgencita déjame como estoy.

Confieso que me molesta cuando se afirma "Canarias dice no al petróleo", o a lo que sea, y habla también en mi nombre y el de muchos otros que no opinan así, que pueden estar a favor o que no tienen suficientes elementos de valoración para pronunciarse en un sentido u otro. Quiero entender la motivación y es que a las personas nos gusta formar parte de la mayoría y si la mayoría bebe Coca Cola por algo será. Una burda manipulación, similar a la que emplean los grandes partidos en cada consulta electoral: si me votas pertenecerás a la mayoría que gobernará y no a esos otros, perdedores, a quienes no quiere nadie. Somos gregarios por herencia genética.

Pero no nos engañemos, la expresión de una opinión en la calle no otorga ningún derecho, por muchos miles que salgan a chillar. Primero, porque las mayorías son las mayorías, segundo porque no todo lo puede decidir la mayoría ni mucho menos una minoría exaltada y tercero porque los manifestantes, en el ardor de la protesta, también se equivocan. Tenemos algunos precedentes en nuestra historia recientes, todos abanderados del medio ambiente y tal...

A principios de los noventa, se paralizó la construcción de la vía de Ronda en La Laguna durante muchos meses, presuntamente para proteger la tradición agropecuaria de la vega lagunera que resultó estar más amenazada por su urbanización masiva -como se constató después- que por aquella carretera que solo pretendía sacar el tráfico comarcal del casco histórico. Los activistas-ecologistas, estudiantes de agrícolas, eran los sobrinos de una señora que mantenía un litigio con la expropiación de su finca... todo muy, muy bucólico y pastoril, ¿no?

En 2003 salíó Tenerife a la calle por prescripción de Fumero, a la sazón alcalde de Vilaflor, en contra de la torres de alta tensión que atravesarían el monte rumbo al oeste de la isla... ahora nos las tragamos a todas horas en paralelo a la autopista... no solo hubiera sido más barata su instalación lejos del primer plano, si no que además, el corredor del transporte de energía actúa como cortafuegos cuyo mantenimiento iría sufragado por el sistema eléctrico...

A esto del petróleo la maquinaria del Gobierno pide el no... piense por qué, ¿qué encierra esa postura tan tajante?, ¿todo este pollo por un supuesto derrame menos probable que un accidente aéreo?, ¿una cortina de humo para esconder los verdaderos problemas de Canarias?, ¿qué alternativas al paro y a la economía canaria plantean cuando se evidencia que el turismo, en máximos históricos, no puede hacer retroceder el paro del 33%?

Ojo con lo que se protesta.

viernes, 6 de junio de 2014

Fin del reinado

(Publicado en el periódico El Día el 6 de junio de 2014)

Del régimen. Se sacudió el yugo, le lavó la cara a su mentor y de paso a su partido como responsable de la política canaria de los últimos veinte años. Carlos Alonso sentenció "aquí no se puede hablar más que de fracaso", en efecto, por mucho que Ricardo Melchior, después de abdicar, sostuviera que si no hubiera sido por ellos el paro estaría ahora en el treinta y siete por ciento... No se consuela el que no quiere. Y Alonso tiene más razón que un santo: o rectificamos o de qué nos vamos a quejar. Aunque me da que anda algo desenfocado, esto no va de aptitudes ni de capacidades del ciudadano o del empresario, sino de un sistema pervertido que impide el sano y fructífero equilibrio entre la oferta y la demanda: Canarias está intervenida y adolece de seguridad jurídica con tanta burocracia estéril. Una buena estrategia, en cualquier caso, no eludir la realidad, aunque sea a título personal para desmarcarse de tiempos pretéritos y soltar lastre para el futuro.

De la ley. Decía Carlos Slim que un país puede ser como México o como Noruega, que ambos sistemas funcionan, uno con dinero y el compromiso firme del corrompido, y el otro con el estricto cumplimiento de las normas. En Canarias, ya ve usted, entre Pinto y Valdemoro, se hace política en el tribunal y si te pones majadero te demando por la vía penal.

Del petróleo. Todavía no, faltan un par de generaciones, al menos, hasta que inventen algo para impulsar los aviones que nos traen a los turistas, pero llegará, al tiempo. La discusión peregrina sobre su obsolescencia o sus riesgos que aplicada a cualquier otra actividad nos dejaría paralizados. Además, no son posiciones antagónicas: se puede fomentar las energías renovables y tratar de ganar dinero con el crudo. Recordemos el contubernio en la adjudicación de las autorizaciones que impidió que hoy haya más potencia eólica instalada, no sé si usted se acuerda, la manipulación del concurso por parte de los amigos de estos mismos que ahora van de ecologistas en coche oficial. ¿Se da cuenta, señor Alonso, cuál es el problema de Canarias?

Sindical. Cada vez más cerca, sin duda. Menosprecian a sus afiliados y ofenden a los ciudadanos cuando critican la bajada del paro porque dicen que en su mayoría se han firmado contratos temporales... Vaya, aun no se han enterado de que todos los contratos, todos, lo son -pague el empresario o ayude el Fogasa-, incluidos los suyos propios. Temporales, a tiempo parcial o cómo sea, lo importante es trabajar y demostrar al empresario (y a nosotros mismos) que los trabajadores no somos un recurso más sino la pieza clave de su negocio, que entendemos que su inversión, su disposición y sus ideas nos permiten, también a nosotros, disfrutar de bienestar. Triunfan las organizaciones que entienden que la empresa es un ente colaborativo con la misión de atender a sus clientes, a la que todos aportan.

De Juan Carlos I. Tenía que llegar por su lógica jubilación. Un tránsito constitucional que nos comemos con papas, con el cargo hereditario, su anacrónica ley sálica y su millonaria asignación presupuestaria. No creo que el cambio sea significativo, Felipe ejercerá a la perfección, seguro, está entrenado y hará menos el cafre que su padre. Como tenemos pendiente la revisión de la Constitución del setenta y ocho, ya habrá tiempo de discutir sobre la Jefatura del Estado, sobre su papel, su nombramiento y su estatuto. Es una figura necesaria, de acuerdo, pero no tan importante como pueda parecer. ¿Que sea elegido? Pues sí, sería coherente con nuestra convivencia democrática, y quizás con requisitos mínimos para los aspirantes, que hable idiomas, al menos. A lo mejor el Borbón se presenta y por qué no.

jueves, 5 de junio de 2014

3,5 millones para El Hierro

En préstamos para proyectos industriales a tipos muy por debajo del mercado financiero, y 14,8 millones más para el resto de las islas; con un aval solo del 10%, a diez años, con tres de carencia, según informó el enviado del Ministerio en la presentación de ayer en la Cámara de Comercio santacrucera. “No se quedará ningún proyecto viable si financiar”, palabras de Manuel Valle, en alusión a la partida disponible. No está mal, la UE apuesta por la subir la participación de la industria en el PIB e inyecta dinero para crear nuevas instalaciones o proceder al traslado de las existentes.

Andrés Calvo, presidente de ASINCA, la patronal del ramo, cuantificó en 170 millones de euros los invertidos en Canarias en las cuatro convocatorias anteriores de este programa REINDUS, la mitad financiada por esta vía. Nada mal.

El consejero delegado de ENISA, empresa pública del Ministerio, explicó los préstamos participativos aptos para empresas de todos los sectores económicos (salvo inmobiliario y financiero), sin aval y con una línea específica para emprendedores. Una especie de aportación de capital social que hay que devolver y que devenga un muy moderado interés. Si el joven empresario pone 20 mil podría obtener hasta 40 mil euros de préstamo, siempre y cuando entiendan que la inversión en la empresa es técnica y económicamente viable.

Las ventajas parecen evidentes con unos tipos de interés mucho mejores a los que ofrece la banca y unos requisitos quizás un poco más laxos a la hora de la aprobación de las operaciones, pero hay que analizar muy bien la letra pequeña del compromiso adquirido no vaya a ser que nuestro propio proyecto nos ate y no tengamos capacidad de rectificación. Eso tiene un socio pejiguera como la Administración, comentario extensible a todo tipo de subvenciones.

Ah, y veremos si aparecen un par de valientes que decidan invertir en la isla del meridiano y aprovechen tremenda oportunidad; sería un fuerte empujón a la depauperada economía herreña.