jueves, 25 de julio de 2013

La izquierda liberal salvará Canarias

(Publicado en el periódico ABC el 25 de julio de 2013)

Echo de menos una auténtica política de derechas en Canarias capaz de contrapesar mi natural tendencia socialdemócrata. A mi entender, resulta necesaria cierta dosis de liberalismo en las acciones de gobierno que demuestre algo de confianza en la dinámica de oferta y demanda, y que considere los beneficios del mercado como mecanismo eficaz para el progreso de la sociedad y la felicidad de los individuos. Está inventado. No sabría catalogar a nuestros conservadores patrios, que no piensan en términos de sana competencia, sino en cómo proteger los oligopolios y en dar cobijo a sus amigos a la sombra de los presupuestos oficiales. Y así, hasta el PP canario defiende ante Europa el incremento de la ficha financiera para el plátano, pretende la privatización de servicios y negocia cerrar en Madrid un REF pedigüeño en base al socorrido argumento de la “ultraperificidad”.
No tenemos quien proponga bajar impuestos, eliminar las aduanas, acabar con la intervención política en el mundo de la empresa -incluidas las subvenciones-, permitir el despido libre, instaurar el mérito como única vía para la progresión profesional, sanidad, educación y pensiones, para quienes las puedan pagar, etcétera. Si un banco quiebra, los accionistas pierden su inversión y el resto de acreedores a la cola; si un cultivo no cubre gastos, que el agricultor lo arranque y que pruebe con otra cosa; si una persona se queda sin empleo, por algo será, que busque trabajo y, si no lo encuentra, que coja camino. Esas son las medidas que aplicaría un liberal de verdad, convencido de que los mercados son capaces de autorregularse por sí solos, incluso el de la mano de obra. Alguno habrá pero no se le oye. La derecha de verdad no resopla ni en las Islas ni en España.
Que conozca la teoría no quiere decir que la comparta, ojo. Sí creo que esa fuerza liberalizadora debe existir para equilibrar la tendencia al abuso de las políticas de compensación que confunden a menudo la solidaridad con el clientelismo y que consiguen que el ciudadano espere que la administración le resuelva el sustento sin tan siquiera sentirse obligado a respetar el sistema: ¿cuántos actúan en la economía sumergida y ponen la mano para su pensión no contributiva? Y aquí nace la izquierda liberal -esa señora recatada en la calle y libidonosa en la cama- que asumirá como irrenunciable la prestación de los servicios públicos y la cobertura a quienes lo necesiten y que defenderá con pasión a los mercados como creadores de riqueza sin caer en la tentación de intervenirlos. Que Canarias deje de ser la excepción, podemos acabar con el paraguas proteccionista, otro enfoque para la negociación del REF. Es simple, pidamos menos dinero y más libertad.

[La Izquierda Liberal es un nuevo concepto económico-social que persigue convertirse en partido político, si le atrae la idea le animo a participar con opiniones y divulgación]

2 comentarios:

Javier Camacho dijo...

En principio el uso de dos conceptos contrapuestos me crea desazón; izquierda y liberal chocan compiten y se magullan desde el momento que entremos en la dinámica de solucionar problemas de macro o micro economía. ¿Como cuidamos el paisaje de islas con una fuerte componente del sector primario y que tanto valor aporta al terciario como el turismo?, y que desde que nos descuidados un pelín nos pasará como otros monocultivos económicos de siglos pasados donde la economía estaba muy descompensada a una sola carta.

En fin no seré yo el que cuestione la teoría económica pero quizás no tengamos que poner adjetivos sino establecer valores morales, éticos y legales para combatir el Crony Capitalism que hemos importado la mar de bien.

Pablo Zurita Espinosa dijo...


Liberalizar la actividad no quiere decir libertinaje. Y estoy de acuerdo, Javier, es una cuestión de valores individuales... de eso escribo en mi artículo de hoy..