viernes, 20 de diciembre de 2013

Las cinco diferencias del nuevo REF

(Publicado en el periódico El Día el 20 de diciembre de 2013)

Una. Bastaría una. Establecer las diferencias es la esencia de un régimen propio. Afirmo que una única de peso sería suficiente. Clara, fácil de explicar y que sea percibida como verdaderamente ventajosa para un hipotético inversor. Que de eso se trata, de iniciar el proceso de 1) atraer inversiones para 2) arrancar la actividad económica que 3) reduzca el desempleo; uno, dos y tres, un pasito detrás de otro. No hay otra forma, ni el xenófobo planteamiento de limitar la residencia ni la tentación de apostar por incentivos con dinero que sale de la presión fiscal y el endeudamiento. Tácheme de mercantilista, puede ser, pero observe el resultado y analice sus causas: a los mercados habrá que dejarles lo que corresponda al mercado, incluido el de la mano de obra, y a la Administración los servicios públicos, que para eso está. El REF enfocado a captar inversiones: una conclusión simple que ya es un avance.

Dos. Canarias y el resto del mundo ¿Qué nos hace distintos, ese brillo en los ojos, esa sonrisa sensual? No es fácil diseñar ese elemento diferenciador y sin él estamos perdidos. Sin él no procede un régimen específico, volveríamos a caer en la perversión de la actual regulación y sus nefastos (palpables) resultados, el clientelismo, la aduana y todo lo que ya sabemos: esas particularidades pensadas para ayudar que nos perjudican. No sé si Europa aceptaría esa condición especial para los negocios en Canarias, fuese la que fuere. Alternativas, pocas, a priori. Podríamos convertirnos en paraíso fiscal para que los capitales circulen con libertad o volver a ser puerto franco para que lo hagan las mercancías o quizás una puerta de entrada a Europa con menos aranceles...

Tres. Una propuesta de éxito en esta difícil negociación requiere conocer qué querría ese hipotético inversor. Me atrevo con una conjetura: ganar dinero y pagar pocos impuestos, por ese orden. Lo cual exige hospitalidad, seguridad jurídica, profesionales cualificados a buen precio, energía, disponibilidad de suelo y rápidas comunicaciones. Para salir del pozo no solo debemos trabajar en el REF sino en todos los detalles y en uno sobre todos ellos: la simplificación administrativa, léase acabar con la burocracia, tarea inaplazable que no necesita recursos adicionales sino tan solo la voluntad de sus señorías.

Cuatro. Puede que los ponentes del nuevo REF compartan conmigo la conveniencia de definir ese carácter diferencial que mueva la economía y el empleo, pero que no se vean capaces de negociar o ya sepan que es imposible articular un instrumento legal con suficiente potencia como para compensar "nuestras dificultades permanentes", como decía Solbes (qué cruz), o generar ingresos equivalentes a la morterada del Posei y el resto de limosna ultraperiférica. Puede que no quede otra y que el REF sea eso o nada. En cualquier caso, la encomienda es trascendente porque resta pulir sus efectos perversos; si no puede ser aquello que nos distinga, que sea el marco que regule nuestra interacción política y que sirva para apuntalar un plan de futuro.

Cinco. Tres reflexiones (una mía, las otras no), un deseo y un brindis para acabar el año. "Algo obsceno tiene la limosna en público" con esto del telemaratón solidario, que no me gusta nada. "No todo es votable", en referencia al referéndum soberanista catalán como tampoco lo sería, por ejemplo, plantear la eutanasia obligatoria para los mayores de setenta. "El universo no existe", solo las relaciones con nuestro entorno; eso dice un físico cuántico y puede que tenga razón, del mismo modo que no hay paisaje sin observador. Sea feliz y si se ve incapaz procure que las personas de su entorno lo sean, la felicidad de las pequeñas cosas. Estas fiestas practique el libre albedrío: "Salud, salud y salud, y lo demás te lo buscas tú".

viernes, 6 de diciembre de 2013

La herencia de Carlos Alonso

(Publicado en el periódico El Día el 6 de diciembre de 2013)

Recibida. A beneficio de inventario. La herencia que es solo el punto de partida, solo eso, entiéndame, los compromisos no son suyos y si su predecesor quiere medrar, que hubiera seguido en el cargo. Esto es lo que hay a-Dios-gracias. La administración pública necesita un cambio y el Cabildo de Tenerife también: el tránsito desde el habitual "qué hay de lo mío" hasta conseguir que la política defienda el interés general a largo plazo. Y no es fácil porque son pocos los que aplaudirán los beneficios del cambio y muchos los que se perjudican con él, ya lo decía Maquiavelo. Inténtelo. Tenga la certeza de que muchos de los que usted cree que ofrecerán resistencia tienen claro que muerto el perro se acabó la rabia; qué bonito fue mientras duró. Quien esté en disposición de hacer favores... pues eso. Inercia cero.

Alfombras. Que urge levantar y sacudir. El Cabildo no debe/no puede participar como un operador más en la economía de mercado. No juega limpio cuando sufraga las pérdidas de sus empresas con dinero de los impuestos. Ni fabricar yogures ni elaborar vino ni ofrecer servicios de Internet, entre tantas otras actividades, que ni forman parte de su abanico competencial ni favorecen la economía. "El Cabildo solo interviene donde no actúan los empresarios", se defendía Melchior acusado por aplicar políticas bolcheviques: esa era la crítica; en los negocios que cada cual se juegue su propio capital. Un político situado tan a la izquierda que no entendía ni aplicaba la ley de contratos del sector público, que dispone que toda iniciativa promovida por la administración -calificable de servicio público- puede/debe ser llevada a efecto mediante la participación de un privado. Costará desmontar semejante tinglado.

Fantasmas. Que pululan por sus organismos y sus empresas. Caterva de protegidos. No evaluados por su eficacia sino por su fidelidad, sustento de la red clientelar, pilares del inmovilismo.

Preocupaciones. Las hereda todas, don Carlos. No caiga en la tentación de luchar contra el paro con más empleo público, no funciona, haga participar a los empresarios en los proyectos iniciados. Tiene dinero para infraestructuras, perfecto, licite y contrate, es suficiente para engrasar la máquina. Qué importante enfocar bien y priorizar para resolver los graves problemas no coyunturales que son de su competencia, por atribución o delegación: el tratamiento de residuos y la depuración de aguas negras; ni enterrar la basura ni verter al mar los orines sin tratar. Y una tarea indelegable, ni en plataforma alguna ni en los ciudadanos, es cosa suya, de usted como presidente del Cabildo: reivindique las inversiones que el Gobierno Autónomo tiene pendientes en Tenerife, con energía y vehemencia, porque no son admisibles los insoportables atascos de tráfico que impiden la movilidad. El cierre del anillo y la vía exterior, al menos y cuanto antes. No vale la excusa de la crisis, que se endeude quien tenga que hacerlo. Recuérdele a quien corresponda los túneles de La Laja, en Las Palmas, y su circunvalación, con sus no sé cuántos ramales, y los túneles a Mogán y el más reciente viaducto a Teror. ¡Qué caro para Tenerife el pleito insular en la gaveta!

Política. Acérquese a su partido que gobierna Canarias y tiene grupo parlamentario; encomiéndele a ellos el debate sobre el REF, la supresión de la moratoria o la simplificación administrativa que favorezca las inversiones. Acérquese a Paulino Rivero -aquella animadversión y rivalidad no son cosa suya- y juegue a la política, claro, esa es su función. Paulino anda solo, desamparado, encuentra cariño en Lanzarote y Fuerteventura y se suma a la pelea contra el petróleo, niega la oportunidad y condiciona el futuro de todos. Paulino negocia créditos millonarios para los hoteleros y se olvida de los demás sectores económicos. Paulino necesita apoyo... no por él, sino por Tenerife.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Filosofía para el REF

(Publicado en el periódico El Día el 22 de noviembre de 2013)

Lo primero. La prioridad que no es prioridad. Me pregunto qué hay en la agenda política canaria más importante (urgente) que la negociación del nuevo REF: ¿los presupuestos?, ¿la lucha contra la pobreza?, ¿contra el paro? El REF, concebido precisamente para eso, para dar respuesta a los problemas estructurales de las Islas que no admiten más maquillaje. Empezar por el principio cuanto antes. Y razón tiene el presidente Rivero cuando reclama que la constitución española recoja sin ambages las cuestiones básicas de nuestro fuero. Seguridad jurídica, claro, tiene sentido, y simplicidad en los instrumentos fiscales; cuanto más simples, más fáciles de publicitar, de ser entendidos y de ser aplicados.

Encuesta. Entre quienes representan la soberanía popular. No ha trascendido qué dice Hilario Rodríguez, por ejemplo, adalid del nacionalismo recalcitrante, ni ningún otro del redil si acaso más moderado, ni de derechas ni de izquierdas. Con toda probabilidad no tienen una opinión fundada ni de las fortalezas ni de las debilidades de nuestro principal texto legal, ni tampoco han disfrutado ni han sufrido sus bondades o sus perversiones, según el caso. Y es que desde lo público solo se observa, no se participa en la actividad económica ni se invierte capital con la exigencia de ser retribuido ni se liquida impuestos. El REF actual fue diseñado por políticos que tenían sus negocios -ellos y sus amigos- y ya se preocuparon de defender sus intereses. El político profesional no entiende y como no entiende, no habla… No hay debate. El inmovilismo con el REF no adolece de falta de consenso, como nos quieren hacer creer, sino de falta de ideas.

Elegir. Obliga a renunciar. Elegir bien, más importante de lo que se da a entender, fomentar la permeabilidad entre lo público y lo privado y exigir las amplias cualidades del líder. Todavía hay quien defiende las listas abiertas aunque solo favorezcan a los personajes de farándula con proyección mediática. Listas a propuesta de los partidos, como ahora, no es mala opción, bastaría permitir al votante tachar dos o tres nombres de la papeleta para que se renovara el elenco.

Filosofía. ¿Continuamos con nuestro estatus de pobrecitos ultraperiféricos o nos incorporamos a la economía global? Parece que el Gobierno trabaja en más de lo mismo, más ficha financiera, más limosna y pretende añadir mecanismos específicos para atajar el paro como si crear empleo fuera un fenómeno independiente al deseado crecimiento de la economía. Discutir la filosofía como primer paso, con las estadísticas del INE encima de la mesa y el análisis de las proyecciones macroeconómicas para los diferentes escenarios. A ver quién se anima a organizar un foro abierto y participativo en el que se debata el futuro de Canarias, los grandes trazos, sin necesidad de entrar en detalle: qué queremos, ¿subvenciones o libre competencia, aduanas o libertad comercial, dependencia o independencia de España y de Europa? Yo ya me he definido.

Detalles. En ellos se pierde la visión de conjunto, el fin último y hasta la cabeza. Primero filosofía y después los detalles. Primero las cuestiones políticas y después las de índole técnica: ¿utilizamos el IGIC para reclamar la recaudación del impuesto de sociedades de toda la actividad mercantil que tenga lugar en Canarias, incluida la extracción de petróleo, en su caso?, ¿eliminamos el IGIC y con él la aduana que impide el comercio electrónico?, ¿qué tratamiento fiscal recibirán las inversiones, dotación y posterior aplicación como establece la RIC o desgravación directa?, ¿reducida tributación para las empresas que se acojan a la ZEC o para toda compañía que cumpla con los requisitos de inversión y generación de empleo?, ¿AIEM proteccionista o puerto franco? Excelente oportunidad para corregir errores. Ah, y seamos osados a la hora de proponer: la UE aceptará si le salimos más baratos.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El petróleo de Guinea

Es un país independiente desde 1968, independiente de España, qué casualidad. Algo más de millón y medio de habitantes, algunos menos que Canarias. Pobres de solemnidad y sus dirigentes inmensamente ricos desde que una multinacional norteamericana encontró petróleo hace veinte años.
Teodoro Obiang no esconde su condición de dictador -el que dicta el destino de su pueblo, proclama- y afirma sin pelos en la lengua que no piensa repartir el dinero entre los ciudadanos porque no se lo merecen, son unos gandules que no han hecho nada y él no va a incentivar la vagancia. Creo que entiendo su postura: quiere fomentar la cultura del esfuerzo en el África occidental; loable deseo.
Una nación de contrastes. Las aguas fecales por cualquier sitio, una intolerable tasa de mortalidad infantil y corrupción generalizada (en eso no diferimos tanto). Y mientras, Teodorín, hace el ganso con su Ferrari en París o en Miami.
Una pena. Se ve que los Obiang vienen del lodo y no saben que el dinero es un medio y no un fin. Tampoco se han percatado -aunque sea por propio egoísmo- que no es lo mismo gobernar un estado próspero que una finca insalubre por la que ni ellos mismos pueden pasear con seguridad.
Y no hace falta regalar nada. Basta dedicar esos recursos excedentarios a organizar el país, a infraestructuras, sanidad y educación, apostar por los niños para el futuro pero sin limosnas. Una pena, insisto, gobernantes obtusos que serán recordados como opresores en vez de como benefactores.
Que cada cual establezca su analogía.

(Publicado también en www.elblogoferoz.com)

viernes, 8 de noviembre de 2013

Insatisfechos

(Publicado en el periódico El Día el 8 de noviembre de 2013)

Corolarios. Un servicio que nos complace lo pagamos con agrado -aunque salga caro- si la experiencia supera la expectativa. Una aspirina es un remedio eficaz pero efímero si no descubrimos el origen del dolor: no es lo mismo el síntoma que la avería que lo provoca. Cualquier nueva propuesta es sometida a una crítica que aquello que pretendemos mejorar jamás superaría; aun así no se desanime e insista, no hay otra forma de cambiar el mundo. Válidos en los ámbitos de la empresa y de lo público.

Pagar. Nuestro problema político es de falta de pago: unos que no pueden y otros que no quieren liquidar sus impuestos... y aparece el déficit, cesan las inversiones, el Estado se endeuda y el capital se estanca improductivo en este bucle de "no recaudación-déficit-no inversión-endeudamiento-menos recaudación-más paro": acabar con el fraude nos sacaría de la crisis. No pagar; es probable que a muy pocos les guste lo que reciben a cambio. Ni la educación pública ni la sanidad universal ni la seguridad ciudadana ni la justicia ni las carreteras ni las prestaciones por desempleo ni la pensión de jubilación; no nos gusta ni como limpian las calles ni tampoco los jardines de la plaza. El cliente -el contribuyente, usted y yo- percibe que todo esto no vale lo que nos retienen por pertenecer al sistema y tal es nuestro desencanto que consentimos a quienes tienen el arrojo o la cara de vivir al margen. Somos cómplices y culpables.

Lo público. La búsqueda de la excelencia sería el mejor camino para alterar esa percepción. Si todo aquello que el ciudadano recibe fuera de alta calidad pagaría con diligencia: si los colegios públicos atendieran a nuestros niños también por la tarde, si no se destinara tantos recursos a sostener la corruptela política... O puede que diera igual, que la crisis sea de valores como creen algunos, que la prevalencia de lo individual sobre lo colectivo forme parte de nuestra naturaleza y así nos hundimos, como el escorpión de Esopo, a lomos de la rana.

Presupuestos. Que el consejero Ortiz califica de "sociales", claro, cómo si no, y afirma ufano que el setenta por ciento irá a los servicios que presta la administración autonómica. Tendría que explicar en detalle a qué va a destinar el treinta restante, que es mucha pasta. Podría utilizarlo para invertir en obra pública, como postula Keynes, aunque me da que no, que la tentación de las políticas activas es mucho más potente y casa más con el clientelismo piramidal que tanto ha cultivado nuestro nacionalismo autóctono: la limosna tiene buena prensa aunque el pobre siga de pobre. Analgésico sin receta y a correr. Fomentar la economía no trata de bombear dinero -cantidad que se reduce con cada iteración del bucle- sino de procurar las mejores condiciones para que la actividad de las empresas tenga lugar, condiciones que se consiguen con seguridad jurídica y unas reglas del juego que permitan los mecanismos de la oferta y la demanda. Urge engrasar la maquinaria parlamentaria: simplificar y liberalizar.

El REF. Cuyo debate debe ocurrir. Debate abierto, plural y sometido al examen de la opinión pública. El nuevo REF debe ser algo más que una ley, elevado al rango de plan a largo plazo. Y como tiene enorme influencia en todo lo que ocurre en Canarias está sujeto a intereses de parte que procede destapar. Y salvar la inercia, el miedo y la oposición a cambiar cualquier matiz que condicione las decisiones empresariales de estrategia e inversión, que de eso se trata, de cambiar y de que ese nuevo marco legal sea más propicio para los negocios. El punto de partida del círculo virtuoso: empleo, más recaudación, mejora de los servicios públicos y felicidad de las personas.

sábado, 26 de octubre de 2013

Tres palabras: Fundación Sonsoles Soriano

Diez años. Diferentes maneras de enfrentar las situaciones trágicas a las que nos somete la vida: lamentar la mala suerte o seguir adelante. La muerte de una hija como principio de algo grande, eso es lo que hacen Georgette y Nicolás. Se ocupan de las personas con discapacidad intelectual cuando no tienen a nadie que pueda hacerse cargo. Y ya son cuarenta, cuarenta tutelados. Colaboro con la fundación desde el principio, con nada, con un mísero donativo y toda mi admiración y apoyo. Y no tengo ese problema en mi entorno pero entiendo la preocupación, primero, y la angustia, después, de quienes sí lo tienen.

Ayer celebramos el décimo aniversario de la Fundación Tutelar Sonsoles Soriano en el Real Casino de Tenerife con notable éxito de público y afecto. Habló Nicolás Soriano -fundador, gran orador y magnífico embaucador- para movilizar voluntades; lo consiguió. También Georgette Bugnion -presidenta y alma mater- que nos contó quién es quién en la organización, los agradecimientos y el proyecto de futuro. Pero sin duda, lo mejor de la velada fue el testimonio de los propios tutelados. “Gracias por darme una nueva familia”, dijo uno de ellos en el vídeo. Enorme emoción. Y misión cumplida.

Ya sabe, no lo dude, contacte con la Fundación si tiene ganas de aportar a un proyecto solidario de verdad, sólido y profesional, con resultados palpables. Ya sea tiempo, dinero o cariño. Se puede ser miembro colaborador, voluntario o mero propagador de lo que hace; difunda la labor inmensa de Georgette, Nicolás y su equipo. No se deje contaminar por el pesimismo imperante, crea en la sociedad, en las personas con iniciativa y en los mecanismos espontáneos que hacen que las cosas funcionen mejor. Felicidades por el aniversario, la tribu les debe agradecimiento infinito.

viernes, 25 de octubre de 2013

Censura y connivencia

(Publicado en el periódico El Día el 25 de octubre de 2013)

Informar. Difícil profesión. Mucho más sencillo es opinar aunque no sea gratis. "No hay opiniones sino opinantes" escribió Unamuno y puede que tuviera razón porque no pesan igual las personas que las ideas: a menor relevancia más contundentes deben ser los argumentos. Una sociedad democrática que avanza necesita la implicación de los medios para mantener el equilibro entre los ciudadanos, el poder político y el poder económico. Bravo cuando en este periódico se habla claro en cumplimiento de su obligación y en uso de la libertad de expresión. Callar, faltar a la verdad o escribir al dictado son atributos de la misma traición. Cuando la prensa calla peca de omisión o cuando no ejercita la curiosidad hasta el fondo del asunto o cuando se conforma con transcribir un comunicado oficial. Y no es mala estrategia comercial porque la audiencia siempre es proporcional a la verdad, la profundidad y la independencia.

Subvencionar. Cuatro duros que vienen de Europa que ya pagamos con intereses; "el vicio tiene su propio castigo", que dice Farray. Porque el problema de la agricultura en Canarias no reside en la ficha financiera sino en la falta de profesionalidad en la producción y en la comercialización. Muchos años de apostar por el mago -con todos mis respetos, que la tradición está muy bien y obligado preservar el acervo-, pero la agronomía es, o debe ser, una importante actividad económica. A día de hoy no se encuentran operarios especializados para trabajar en explotaciones modernas ni los técnicos se han incorporado al sector ni surgen verdaderos empresarios agrarios. Nijota y Los Sabandeños estigmatizaron para siempre a los intermediarios, un eslabón clave en el canal que lleva los productos frescos del campo a la mesa. Y la administración pública que interviene sin plan, con tantas interferencias que impiden el beneficioso equilibrio entre la oferta y la demanda.

Enfocar. Sin miedo a las presiones de quienes queden fuera de plano. Para propiciar un cambio, el que sea, no solo debe quedar claro cómo queremos que mejoren las cosas sino también programar la transición, tan larga como sea necesaria. En la agricultura, por ejemplo, la exigencia de retener a cuenta del IRPF en las compras, mantiene en la economía sumergida a un elevado porcentaje de transacciones comerciales; mientras los agricultores sean los que son, un requisito difícil de aplicar por desconocimiento o mera incapacidad de gestión. Y sin factura formal no hay justificación de los costes y sin ella no hay manera de llevar un negocio ni de levantar un sector. Quizás desde lo público lo sepan y miren para otro lado; a ver si el nuevo presidente del Cabildo se da una vuelta por el Merca.

Asesorar. Tantos cómplices necesarios y señalamos a los políticos. Vamos de culo en un país en el que muchos asesores fiscales -o quienes se hacen pasar por ellos- aconsejan a sus clientes (pequeños empresarios) no consignar todas sus ventas ni pedir las facturas de gasto. Sería suficiente intentar que cada cual pague lo justo y no más. No entiendo tal exigencia autoimpuesta de incitar al fraude. Después falla la solvencia y no hay crédito... lógico: los papeles no reflejan lo que vale la empresa y el banco no se fía.

Rectificar. Fernando Fernández, que se confiesa impulsor del calificativo ultraperiférico para las regiones no continentales de la Unión. Vaya error dar lástima, condenados a pobrecitos nosotros y "en dificultades permanentes", con tan efímero éxito político y presupuestario, incapaz de sacarnos a flote ni a Canarias ni a las otras de ultramar que están aun peor. Había (hay) otro camino, porque la lejanía de la metrópoli significa también cercanía a otros territorios con los que podemos ser frontera, como ahora, o servir de enlace. Pues eso, otro enfoque para el nuevo REF.

[Connivencia: (Del lat. conniventĭa). 1. f. Disimulo o tolerancia en el superior acerca de las transgresiones que cometen sus subordinados contra las reglas o las leyes bajo las cuales viven.]

sábado, 19 de octubre de 2013

Moda emprendedora, fracaso empresarial

Tenga cuidado. No haga caso a la moda y tenga cuidado, porque el fomento de la actividad emprendedora es interesado. Usted -en el papel protagonista de emprendedor- como fin en sí mismo, apoyo gratuito que evidencia tantos intereses. Muchos ganan con el salto al vacío que la crisis propone para los más osados. Muchos ganan pero usted no, al contrario, piense que tiene mucho que perder. Transformar una idea de negocio en empresa no es nada fácil. No se engañe, emprender con éxito no es cuestión ni de formación ni de suerte sino de inversión y de bagaje, términos complejos y prudentes. Ni tenemos cultura inversora ni podemos adquirir tal experiencia sin sufrir años de prueba y error.

Ganan las grandes corporaciones que se enfrentan a competidores de escasa entidad, sin capacidad real: nada que temer de semejante oferta atomizada. Ganan las administraciones públicas, los ayuntamientos y las universidades, que han encontrado dónde entretener a su personal y dan a entender que se preocupan por acabar con el paro y por la actividad económica. Gana votos el legislador tan sensible con iniciativas bienintencionadas que atentan contra la libre competencia... Usted, por el contrario, tiene grandes probabilidades de perder dinero, tiempo, salud e ilusión, por separado o todo junto y a la misma vez. Pero no se desanime porque hay alternativa.

La crisis, que pone en apuros a tantos empresarios, tachados de ineptos, inflexibles, inadaptados o poco imaginativos. Según parece, ya no sirven quienes conforman el tejido productivo y dan empleo. Muchos ya lo han perdido todo y otros tantos no sabrán qué hacer sobrepasados por los acontecimientos. Pero seguro que una amplia mayoría está dispuesta a escuchar nuevos planteamientos, a dar cobertura al entusiasmo y la innovación, porque una idea imaginativa necesita un terreno fértil donde germinar y prosperar. El acercamiento entre emprendedores y empresarios es mi propuesta. Un camino que requiere generosidad por ambas partes para ofrecer ese nuevo enfoque, saber valorar las aportaciones en su justa medida y confianza mutua. Uno más uno siempre suma más de dos. Para el emprendedor la pregunta no es cómo sino con quién.

(Publicado también en www.elblogoferoz.com)

miércoles, 16 de octubre de 2013

Canarias, ¿la última colonia?

Siete islas en el Atlántico con sus playas, sus volcanes y algo más de dos millones de habitantes -el cuatro y medio por ciento de la población española-. Una auténtica potencia mundial en turismo con más de diez millones de visitantes anuales (2013 en cifras récord) que no son suficientes para atajar ni reducir el paro que ya roza el treinta y cuatro por ciento. Frenazo en seco del próspero sector inmobiliario, escaso peso de la industria y un cultivo del plátano sostenido con dinero público. Ahora se debate la conveniencia de prospectar el fondo marino al este de Lanzarote y Fuerteventura en búsqueda de hidrocarburos cuyo hallazgo podría significar un cambio de suerte.
Escribía en ABC José María Carrascal del nacionalismo y lleva razón: “Cataluña parece la metrópoli, y el resto de España, la colonia” con su mayor nivel de vida, industrialización, PIB superior a la media y a casi todas las comunidades autónomas. Incontestables argumentos para desenmascarar al secesionista catalán, su reivindicación de independencia que nada tiene que ver con un movimiento de liberación sino con el afán controlador de sus elites ávidas de poder.
No es el caso de Canarias; Canarias está a la cola en todas las variables socioeconómicas y sí que tiene motivos para cuestionar su relación con España y con Europa. Son reiterados los incumplimientos con las Islas, desde el fallido plan de inversiones que el entonces presidente Rodríguez Zapatero firmó en 2009, hasta la reciente resolución del Tribunal Constitucional que exime al Estado de la obligación de invertir al menos igual que la media autonómica, tal y como recoge el REF -Régimen Económico y Fiscal- canario; obligación nunca satisfecha desde la aprobación de la Ley en 1972, dicho sea de paso. La no aplicación del IVA -sustituido por el IGIC (Impuesto general indirecto canario), varios puntos inferior- no impide que la cesta de la compra sea más cara y obliga a mantener la aduana del todo incompatible con la libre circulación de bienes y servicios que define el pacto europeo, además de obstáculo al comercio electrónico. La reserva del mercado del transporte marítimo Canarias-Península a compañías españolas, otra arcaica práctica sin mucho sentido en un mundo globalizado.
“¿Es esta una situación colonial? ¿O de discriminación?”, se preguntaba Carrascal en referencia a catalanes y vascos después de enumerar su liderazgo empresarial y político; no sabemos qué respondería en el caso de Canarias. Porque con Canarias la relación es de plena dependencia desde la sustitución de la ley de Puertos Francos que entrara en vigor en 1852; aquella era otra filosofía: comercia y búscate la vida. El REF actual, inducido y apoyado por intereses criollos, se basa en las aportaciones de los Presupuestos Generales del Estado, con ayudas directas -subvenciones y esas inversiones que no llegan-, mediante excepciones al devengo de determinados impuestos y alguna perla proteccionista que señala quiénes mueven los hilos en las Islas. Un fuero compensatorio que no funciona: en Canarias los datos estadísticos son peores en comparación con casi todas las demás regiones, diferencial que se incrementa cada ejercicio.
La concesión de la exploración a Repsol por parte del Ministerio le otorga el derecho a la extracción del petróleo si al final aparece, es decir, que las islas soportarían el riego de la actividad sin obtener ningún beneficio a cambio, ni siquiera vía recaudación de impuestos. El Gobierno de Canarias, incapaz de reconducir la situación ni de avanzar en el consenso, pretende impedir las prospecciones con trabas medioambientales. La posibilidad de que exista petróleo forma parte del ideario de la tímida corriente independentista canaria que lo ve como fuente de ingresos para el sostenimiento del nuevo Estado, según el modelo noruego. Con energía barata, moneda propia y más libertad comercial, el futuro de una Canarias independiente adquiere un nuevo matiz, una nueva posición desde la que capitanear el desarrollo pendiente del continente africano del que forma parte.
El canario se siente canario y profundamente español. Es querido allá donde va y hospitalario con quienes deciden establecerse en su jardín afortunado. Muy poco contestatario quizás por su condición de náufrago, amante apasionado de sus paisajes y de su libertad, ganada a pulso después de siglos de rancio caciquismo. Como en Cataluña, el ciudadano canario también necesita protección frente al nacionalismo, un particular “nacionalismo pedigüeño” habituado a poner la mano, necesita nuevos instrumentos para generar ilusión, inversiones y empleo, dignificar la relación con Madrid y Bruselas. Si Canarias es España, que lo sea.

(Publicado también en elblogoferoz.com)

viernes, 11 de octubre de 2013

"Ni p... idea"

(Publicado en el periódico El Día el 11 de octubre de 2013)

Zerolo. Eso dijo. A mí me pasa igual. Me da que no nos dicen la verdad ni toda la verdad. Vivo engañado sin tener ni idea. Mutismo, recortes y poco más. Puede que no haya plan y por eso no trasciende ni forma ni fondo, ni calendario ni objetivos. Aunque dé resultado: "La recuperación está a la vuelta de la esquina", afirmó ufano el ministro Montoro, convencido. No sabemos en qué fundamenta su optimismo, quizás una intuición, una revelación o la lectura minuciosa de la evolución de las variables macroeconómicas. Me encanta, lo confieso, incluso el lenguaje retorcido con el que niega la evidencia: "María, esto no es lo que parece".

Luengo. Que se enfrenta a Báñez por dinero. Esta última lamenta el despilfarro en las Islas de mil millones en las políticas activas de empleo en atención a los resultados. No va desencaminada la señora ministra, constata la trágica realidad de miles de personas que siguen sin trabajo a pesar del esfuerzo inversor a cargo del erario. La preocupación del Gobierno de Canarias es lógica pero los mecanismos implementados no funcionan. Para darte cuenta de esto no hace falta ser ministro. Vaya empeño en insistir con acciones ineficaces, tantos ejemplos en Canarias, como si fuera cuestión de azar: "Tira otra vez a ver si te toca".

El paro. La imperante paz social da que pensar. Un tercio de la población activa en situación formal de desempleo -más de la mitad de los más jóvenes- y aquí no pasa nada; el nivel de contestación es más bajo del que correspondería a la magnitud aparente del problema. Burro cargado... ya se sabe, y la gente encuentra camino dentro o fuera del sistema. Un sistema poderoso en el nivel de protección pero sin apenas defensas para contrarrestar los abusos, los pequeños abusos que perpetra la economía sumergida en sus múltiples manifestaciones. En el fondo es un problema técnico de índole fiscal, no político, que debe ser analizado como tal. Establecer el equilibrio entre incentivos y sanciones para condicionar nuestra conducta con un mero afán recaudatorio: el sistema presta servicios -educación, sanidad, justicia, etcétera- que los individuos no estamos dispuestos a pagar de forma voluntaria, no hay más. Aunque, a la vista de la situación, más dramática en los papeles que en la calle, puede que cierto desorden resulte necesario y conveniente. El libre albedrío nunca es mala idea.

Montoro y el REF. Satisfecho con sus previsiones positivas, anuncia que ahora sí se dan las condiciones para acometer la reforma del REF. Debe entender que un nuevo fuero requiere más dinero. Otro que confía en la capacidad omnipotente de los Presupuestos Generales del Estado, subordinación que no ha funcionado del todo bien. Está sujeta a la voluntad de sus señorías y nos deja indefensos ante cualquier incumplimiento; experiencia tenemos. Comenta el ministro que va a negociar el nuevo REF, perfecto. Me conformo con que esté dispuesto a sopesar una nueva filosofía, escuche nuevos planteamientos y acepte debatirlos. Algo tendrán que aportar el consejero canario del ramo, la oposición política o la patronal, que llevan tiempo de reflexión. El reto, sin embargo, es pensar en el ciudadano a largo plazo, propiciar oportunidades y protegerlo de los lobbies y de los intereses de parte. El tránsito a un nuevo modelo será duro: desintoxicación después de tantos años de dependencia y subvención. Una nueva filosofía con más libertad para facilitar que la actividad empresarial tenga lugar.

Bermúdez. Que dijo que poco más podía hacer contra el paro. Y sí que puede, alcalde. Revise a la baja -elimine o suspenda- las tasas municipales por permisos de obra, ocupación de la vía o la actividad económica, déjese de mercadillos y cuide la ciudad. Suba el nivel y ya verá.

jueves, 3 de octubre de 2013

Vasos comunicantes

(Publicado en el periódico ABC el 3 de octubre de 2013)

La preocupación de la clase política puede parecer lógica; “hay más que razones”, pensará usted. Como si la resolución de los problemas de cada ciudadano recayera sobre sus hombros por mandato divino. O como si hubiera que inventar algo que hacer para justificar su propia condición de asalariados de lo público. Algo que hacer, sí, para intentar llegar a casa cada día con la sensación del deber cumplido: una necesidad del individuo responsable. La gran pantomima o “el coste de la democracia”, porque en el fondo todo el mundo sabe –y ellos también– que la mayor parte del tiempo su trabajo no sirve para nada. Concejales, consejeros de cabildo, parlamentarios, ¿cuántos en Canarias?, ¿mil?, ¿dos mil?: una pena el talento y la dedicación desperdiciados. Un fracaso del sistema o de sus dirigentes porque los partidos podrían fomentar la propuesta y el debate de nuevas ideas en vez de pretender convertirlos en gestores, muchas veces sin cualificación suficiente ni presupuesto que gestionar. Lo que sobra en las administraciones no son funcionarios; quizás por eso su reforma sigue pendiente.
Anuncia el Cabildo de Tenerife que va a favorecer la contratación de suministros a empresas que contraten desempleados. Qué bien, qué sensibles y comprometidos; llamémoslo “bonito gesto bienintencionado”. Lo grave es que alguno de los impulsores de la iniciativa se crea de verdad que se va a obtener algo más que un titular de prensa. De entrada, al empresario que no ha despedido y que ha puesto sus ahorros para sortear la crisis, a ese, que le den, con perdón. Para esos contratos se requerirá el personal que sea: el nuevo adjudicatario contratará y el actual despedirá en idéntica medida, ¿dónde está la gracia? No habrá otros asuntos a los que prestarles atención.
O el Gobierno de Canarias que le paga la formación a Telefónica con dinero de sus planes de empleo (qué necesidad), cantidades que recauda de los impuestos que abonan las empresas que realizan esa actividad, entre otras, que sufrirán la dura competencia, ¿habrán hecho balance? O cuando mueven Roma con Santiago para evitar la caída de cualquier gran compañía con el argumento de proteger los puestos de trabajo. No entienden que si una empresa desaparece por méritos propios habrá otros operadores que crezcan para ocupar ese hueco en el mercado con equivalente contratación de trabajadores (y quizás con más oficio). Tanto esfuerzo inútil en las políticas activas de empleo y en la dinamización de la economía. Un entretenimiento prescindible, un ahorro inmediato con el que aflojar la presión al contribuyente, el inicio de una nueva era.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Eurovegas viene a Canarias


Camino expedito. No busque más, míster Adelson, el "marco legal adecuado" lo tiene usted en Canarias. Y perdurable en el tiempo, ningún problema. Aquí las leyes no funcionan como en el resto de España o de Europa. Aproveche el REF, acoja su holding a la ZEC y déjese de impuestos. Con el terreno no se preocupe, que metros cuadrados disponibles hay de sobra y de saldo. Con el modelo de sol y playa agotado -eso decía Bermúdez cuando era consejero de Turismo- el juego es una alternativa solvente a la que prestar consentimiento y complicidad.

Marco legal. Profuso en regulación medioambiental y urbanística, caras de una misma moneda. Tan prolija e inaplicada, tantas exigencias y tan poco interés en exigir. Un caso de hoy en los montes de Anaga, dentro del espacio natural, en la cabecera del barranco de Tahodio: una ladera vallada de esa manera, cual redil, con su rebaño de cabras, con sus chabolas de chapa para dar cobijo y su tinglado donde echarles de comer; muy lamentable. A plena luz, sin alevosía. Eso no es una explotación ganadera ni su remedo (fotos disponibles en mi web). Y no será ni por falta de leyes ni de funcionarios que puedan ejercer tareas de inspección y de sanción, según el caso. Alguien debería velar por la aplicación de las normas que regulan el bienestar animal, las condiciones higiénico-sanitarias de la actividad, la prevención de riesgos laborales, la gestión de residuos y de aguas residuales, la ocupación de suelo protegido, la edificación, las instalaciones técnicas y no sabemos cuántos preceptos más. Si por este atentado flagrante no se mueve un dedo, con Eurovegas -que creará miles de puestos de trabajo- nada que temer; además el ocio de aquella clase necesita ciertas comodidades que las cabras no están en disposición de exigir.

Ecologistas. Ponen el grito en el cielo con la posibilidad de la extracción de un petróleo que aun no se conoce si aparecerá, pero no dicen nada del desastre reiterado perpetrado en el jardín de su casa. Ni estudio de impacto ni medidas correctoras ni manifestaciones en la calle ni pancartas ni miles de alegaciones. A lo mejor no son tan ecologistas y es que defienden los intereses de vaya usted a saber quién.

Política. También podría ser que las autoridades implicadas consideren admisible que semejante reducto caprino exista y que hagan la vista gorda por preservar el acervo cultural. Me lo creo, porque esa ha sido la política agrícola llevada a cabo por el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife durante años, la de permitir y subvencionar la actividad de subsistencia. Dicen que llevaron al comisario Ciolos a visitar este enclave pintoresco a que probara un vasito de leche, no sé yo. Los políticos no han entendido que la agricultura y la ganadería son otra cosa, requieren inversión, profesionales cualificados y garantías técnicas como cualquier otro sector económico. O lo tienen claro, pero no les importa mientras recolecten votos. Sorprende la permisividad urbanística cuando el consistorio lagunero emplea millones en un plan general mastodóntico y lo somete a la participación vecinal; de qué servirá si se admite el chabolismo en un espacio natural protegido. Cabe preguntarse también si hay denuncias del Seprona de la Guardia Civil, de la Policía Local o de los agentes de Medio Ambiente, y qué ha sido de ellas, en su caso.

Gasto inútil. La doña en el monte con sus chabolas y sus cabras. ¿Cuál es entonces el fin último de las leyes, de los planes de uso y gestión, de las normas técnicas, de las hordas de funcionarios, de tantos cargos -electos o no- en el gobierno, el cabildo o el ayuntamiento? Mero entretenimiento. Chitón, que llega la ONU con su reserva de la biosfera.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Trabajo o inteligencia

(Publicado en el periódico ABC el 19 de septiembre de 2013)

Me preguntaron qué creía que había pesado más en mi carrera profesional, si el trabajo o la inteligencia. Caí en la trampa por falta de esta última: es muy fácil contabilizar las horas. Tomar decisiones, proyectar una estrategia o mantener las relaciones con nuestro entorno laboral requiere algo que no se sustituye con esfuerzo y dedicación. Confiar en la inteligencia siempre fue la opción correcta aunque la psicología social demuestre que el colectivo se equivoca con pertinaz frecuencia. El individuo por sí solo, según parece, bastante menos.
Los razonamientos argumentados por el presidente Rivero para apoyar el frente contra las prospecciones petrolíferas son de una temeraria inconsistencia, obsoletos. El enfrentamiento, además, denota escasa capacidad de reacción ante los hechos consumados. Puede que el ruido obedezca a una maniobra de distracción que forme parte de una táctica de mayor calado sobre la que guarda prudente cautela. No sé yo… el espectáculo es lamentable en cualquier caso. Tendríamos que poder descifrar qué intereses ocultan unos tipos serios -en apariencia y credenciales, al menos- para afirmar en público que el petróleo es cosa del pasado. Su deseo, el de las energías limpias es eso, un deseo por el que vale la pena luchar, sin duda, pero sin obviar que los combustibles son insustituibles hoy y que lo seguirán siendo durante unos cuantos años más.
Razonar. De eso se trata, y confiar en la inteligencia, propia o ajena, porque siempre hay una solución imaginativa para los viejos problemas. Rivero muestra inútil tozudez en estos asuntos de alcance sin percatarse del momento histórico que le ha tocado vivir ni de la oportunidad de hacer algo grande por Canarias, su gran oportunidad, si fuera eso lo que le motiva para estar/seguir en política. Debe aprovechar que en la (re)negociación del REF cabe todo aquello que España y Europa, sus gobiernos, estén dispuestos a aceptar. Si ahora mantienen un régimen de subsidio con efectos desoladores, por todos conocidos, ¿qué otros planteamientos podrían admitir? Aquellos que consuman menos presupuesto seguro que los escuchan con gusto y los que mejoren la actividad económica, también. Apasionante reto, no cabe duda, que exige además cierta de dosis de picardía porque quizás esa escasa repercusión que tendría para las Islas -“los beneficios serán para Repsol”, afirma el presidente- se podría mitigar de forma indirecta, para el petróleo y lo que venga. Ahí va una idea: todo negocio que tenga lugar en Canarias que tribute en Canarias, recaudemos el impuesto de sociedades aunque Repsol tenga su domicilio en Madrid. El REF y el petróleo nos sacarán de la crisis.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Qué necesidad

(Publicado en el periódico El Día el 13 de septiembre de 2013)


Ninguna. El presidente Rivero afirma que qué necesidad con las prospecciones de petróleo, qué necesidad
poner en peligro al turismo. Ninguna para él, según parece, y se olvida de los trescientos no sé cuántos mil parados que hay en Canarias. Será el petróleo o lo que sea, pero algo distinto habrá que hacer porque el turismo en monocultivo no nos va a sacar de esta. No sé qué más pruebas hacen falta ni qué más revoluciones árabes ni cuántos millones de turistas más tienen que venir para dar futuro a tanta gente sin expectativa; olvídese porque es mentira, el turismo por sí solo no alcanza. Conspiración judeo-masónica-asamblearia, interés propio o simple estupidez: se admiten apuestas. Porque están cegados -el presidente, sus acólitos, sus socios de gobierno y la oposición- sin dar crédito a las evidencias, dentro de un bucle alimentado de falsos axiomas considerados irrefutables: la sostenibilidad, las subvenciones, la infalibilidad del sector turístico y todas esas patrañas. Sí que estamos necesitados, mire a su alrededor don Paulino, necesitados de algo que no tenemos ni imaginamos a priori, por eso es tan importante que la actividad económica se desarrolle en libertad, sin moratorias ni interferencias ni burocracia, para que aflore la iniciativa privada con sus ideas e inversiones.

Insistir. Porque no entiendo cómo pretende el señor Rivero que las cosas cambien si sigue con lo mismo.

Renunciar. No renuncie al petróleo, presidente, no nos lo podemos permitir. Los países con petróleo son ricos. Si el problema está en la concesión de la explotación, como usted confesó en privado, en sus términos jurídicos que no permiten implantar una tasa que deje dinero, pelee por cambiar la ley. Al PP y al PSOE también les interesa que Canarias prospere, qué se piensa, y a los gerifaltes en Madrid también les interesa que en Canarias nos busquemos la vida. Exige estrategia, tiempo y dedicación, pero vale la pena, el premio sería una bendición.

La Diada. Sana envidia, lo confieso, que un cuarto de la población catalana se lance a la calle a reivindicar. Qué buena la libertad. Qué falta hace que el canario salga de la jaula a exigir, a exigir consideración al menos. Porque el trato que reciben las Islas del Gobierno de España no es de recibo. Porque no es admisible que no esté previsto un nivel de inversiones superior a la media de las autonomías dada nuestra situación socio-económica mucho peor que el resto. Porque no ha cumplido con los convenios de carreteras ni de infraestructuras hidráulicas, entre otros, trato que demuestra que los ciudadanos de Canarias somos de segunda. Culpa nuestra, puede ser, que elegimos para representarnos a personas sin vocación de servicio público, incapaces de dar un golpe en la mesa y decir basta, cobardes para plantarse en la corte a pedir la cuenta, sin acritud pero con contundencia, porque no podemos seguir dentro de un Estado que no nos quiere. No se puede pedir socorro en voz baja para no molestar.

Tanta prepotencia. Me había propuesto no citar más a Ricardo Melchior por aquello del puente de plata. Imposible. No es capaz de ceder el testigo sin más, hasta la próxima y muchas gracias, no puede, es adicto al reconocimiento público, necesita que el pueblo le aplauda por los tantos años de dedicación y sacrificio. Y entonces acapara presencia en los medios -un último suspiro antes de- y explica que se va como ejercicio de responsabilidad, que él cree en la regeneración política ¡¡después de treinta años en el poder!! y que es imprescindible dar paso a gente nueva. Qué necesidad venir ahora con ese cuento: si fuera verdad se hubiera ido antes. Añade Melchior, desinhibido, que el presidente Rivero debería hacer lo propio: una vaca sagrada le dice a la otra...

jueves, 5 de septiembre de 2013

Liquidez extraordinaria

(Publicado en el periódico ABC el 5 de septiembre de 2013)

Pagar a las farmacias es el principal destino del préstamo que pedirá el Gobierno de Canarias como incremento autorizado del déficit. Después la dinamización económica, los compromisos con otras administraciones -los cabildos, según parece-, algo para carreteras, otro poco para la reducción de las listas de espera, unos millones para el fomento del empleo… en fin. Ampliación de crédito o búsqueda de liquidez, no hablan claro. Que se deba cuarenta millones del consumo de fármacos no significa que haya que ampliar la partida presupuestaria destinada a ese concepto sino poner dinero encima de la mesa, que no es lo mismo. Quiere decir que la previsión de ingresos -en la que siempre hay incertidumbre por razones obvias- no se ha cumplido, que esos recursos no han entrado en caja y, por tanto, no han podido enfrentar las obligaciones de pago, de ahí las deudas.
Imagino que no será fácil la gestión de un presupuesto público de seis mil millones de euros -el que se aprobó para este ejercicio- para mantener el equilibrio entre ingresos y gastos, y que no estén por la labor de confesar el error en la recaudación de impuestos o en las transferencias que se recibe del Estado. Aceptar esta financiación adicional no es mala idea, en ningún caso, aunque podríamos discutir su destino. Porque dispuestos a pagar intereses, que tal sacrificio sea para inversiones, que esto ya está inventado, que endeudarse para financiar los gastos del día a día ya sabemos a dónde conduce. Aunque sin dinero en caja, algo había que hacer, también es entendible.
Nos endeudamos, de acuerdo: son buenas las inversiones, es necesario pagar a los acreedores y se debe corregir la prestación de los servicios públicos deficientes, bien, pero falta algo. Hablan de gastar, de repartir el botín, pero no explican cómo cuadrar las cuentas ni qué medidas adicionales se van a poner en marcha para requerir menos financiación externa en el futuro. El gobierno canario es una potente máquina de gastar ávida de dinero que no plantea en simultáneo reformas a medio plazo. Porque, sobre la gigantesca cantidad del presupuesto anual en vigor, estos doscientos millones son solo un tres por ciento, y ahorrar un tres por ciento no parece un objetivo inalcanzable. No habrá gastos superfluos o partidas para el fomento de la economía que no cumplen el fin previsto, incluidas subvenciones de todo tipo, o mera ineficiencia organizativa; seguro que sí. Falta algo para mejorar las sensaciones: luchar contra la economía sumergida, no intervenir en los mercados, simplificar la burocracia, … poco más.

viernes, 30 de agosto de 2013

Doscientos

(Publicado en el periódico El Día el 30 de agosto de 2013)

Millones. Que siempre habrá alguien dispuesto a prestar por un módico interés; ese es el monto autorizado para ampliar el endeudamiento del Gobierno de Canarias. Doscientos millones más ricos, pero más pobres, es mucha pasta. Puede obtener la financiación pero hay dudas de a qué destinarla. Evidente falta de proyecto. Se baraja la beneficencia o las políticas activas de empleo. La consejera del ramo, preocupada, pretende corregir las deficiencias de todo un sistema educativo -enmendar la plana a los profesores y a las familias-, tarea inmensa para ella sola y, a mi entender, enfrentada desde un ángulo erróneo: preocúpese de que los centros públicos oferten la formación que demanda el mercado y que el individuo elija. Después, pase lo que pase, con un buen trabajo o sin él, que cada cuál acepte las consecuencias de sus propias decisiones. Esa es la magia del libre albedrío. Sin peros.

Toniques. En los que tropieza el presidente Rivero erre que erre con la cantinela del "trabajo en Canarias para los canarios". El peligro de este tipo de propaganda nacionalista bienintencionada es que siempre hay quien la recoge, la hace suya y la defiende con esmero xenófobo. Mas no ha trascendido la letra pequeña: cómo distinguir al auténtico canario del impostado. Quiero entender a don Paulino que sentirá envidia de vascos y catalanes, que utilizan sus idiomas excluyentes. Dos ejemplos estupendos, por cierto. Los primeros, que, y a pesar de, con su fuero histórico son capaces de mantener el paro a raya; y los segundos, metidos sin consenso en el atolladero soberanista de alta intensidad, pierden empresas e inversiones sin percatarse de que el éxito catalán fue precisamente el ímpetu inmigrante. Mensajes, por cierto, que no hemos sabido descifrar en las Islas: saquemos jugo al REF (nuestro propio fuero) sin olvidar la hospitalidad que nos caracteriza.

Y algo más. No solo dinero sino también voluntad. Porque en un alarde de sentido común el gobierno canario podría iniciar la inaplazable fusión de ayuntamientos o el paulatino desmantelamiento de los cabildos o resolver la duplicidad de sedes y competencias, que reorganizarse también consume recursos. O invertir esos doscientos millones en bajar la presión fiscal a empresas y particulares. O en obra pública, como explica Keynes. Aunque usted y yo sabemos que es poco probable (no diremos imposible en esta columna) que alguna de estas propuestas -redimesionamiento de la Administración, bajada de impuestos, inversión en obra pública o cualquier otra- sea tan siquiera considerada, que la tentación del subsidio es muy potente, que la limosna es más fácil, genera mejor prensa, entraña menos riesgos, menos controversia, menos oposición inmovilista. Las ayudas sociales son una trampa, un mecanismo sencillo con el que tranquilizar la conciencia pero sin enfrentar el problema: "Hacemos todo lo que está en nuestra mano, todo esfuerzo presupuestario se emplea en ayudar a quienes más lo necesitan". Yo no dormiría tranquilo.

Cuentos chinos. Uno más. El Cabildo de Tenerife confiesa que ha sido multado por la Unión Europea en materia de aguas residuales, qué vergüenza. Justo a eso me refería con la desidia de Ricardo Melchior para enfrentar cuestiones importantes que son de su competencia mientras se entretiene y se pule el presupuesto en otras que no lo son. Lo de las aguas negras tiene su enjundia porque las sanciones son monumentales y no prescriben hasta que no cesen los vertidos, y el retraso inexcusable: la norma a aplicar es de 1991, según detalla su propia nota de prensa. Y la segunda derivada cuando los consumidores nos organicemos para reclamar el servicio pagado y no prestado, que en el recibo del agua incluye el concepto. Para lo que le queda no dirá nada.

Melchior. Me reprende un lector por qué lo critico si ya se va. Lleva razón.

jueves, 22 de agosto de 2013

Petróleo, impacto positivo

(Publicado en el periódico ABC el 22 de agosto de 2013)

Una evaluación de impacto analiza qué consecuencias tendría la ejecución de un determinado proyecto sobre la naturaleza y sobre las personas, mide la evolución de las diferentes variables con y sin la acción programada, su efecto, positivo o negativo, según el caso. Puede ser una obra, una repoblación forestal o una prospección petrolífera. Nacida en Estados Unidos, esta técnica tuvo su sentido a finales de los ochenta, cuando la protección del medio ambiente empezó a ser tenida en cuenta. Hoy en día, la evaluación de impacto es un trámite administrativo más al que la legislación canaria otorga una desproporcionada importancia; un ejercicio retórico, ya que las consideraciones ambientales y su legislación son condicionantes de los propios proyectos. El estudio debe incluir la repercusión socio-económica de la actuación prevista que equilibre sus afecciones. Aun no ha trascendido qué tendría de bueno el éxito de las prospecciones en Canarias, aunque estoy seguro de que los redactores de la evaluación han considerado la presumible generación de riqueza y de puestos de trabajo.
En una reunión con empresarios, Paulino Rivero confesó que «el problema» del petróleo —su posición contraria al Ministerio— era la propia concesión, que adjudica los derechos sobre lo encontrado al que sufraga la exploración y sin impuestos no hay ingresos para el gobierno autónomo... esto va de dinero.
El presidente modula su discurso según el auditorio: no se atreve en las islas orientales cuyos partidos nacionalistas lo sostienen en el poder. Allí, han montado un pollo monumental con los mismos argumentos que empleaban contra los campos de golf que ahora defienden. El presidente del cabildo de Fuerteventura afirma que «Canarias dice no al petróleo»; un tanto pretencioso, creo, hablar en nombre de dos millones de canarios. Además, muchos decimos sí al petróleo, aunque estoy con Rivero en que hay que dejar atado y bien atado que el crudo hallado, si aparece, deje premio en las Islas.
Una encrucijada apasionante. Toca revisar el REF y está en nuestra mano diseñar una nueva relación de Canarias con España y con Europa en la que dar encaje a cómo gestionar el petróleo, por ejemplo.
Me puedo imaginar el preámbulo de la nueva ley: «El descubrimiento de una importante bolsa de gas y petróleo frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura marca un hito sin precedentes en la historia de Canarias. La aplicación del canon de extracción que incluye el siguiente articulado permitirá financiar los servicios públicos básicos —pensiones, educación y sanidad— y reducir la presión impositivasobre las empresas y los particulares».

viernes, 16 de agosto de 2013

Independentismo salvaje

(Publicado en el periódico El Día el 16 de agosto de 2013)

Paso a paso. Mi discrepancia con la línea editorial de este periódico es de formas. Criticar la inacción de los representantes de lo público está en la esencia de la prensa, mal que le pese a quienes no entienden la libertad de expresión y su efecto equilibrante. Confunde, sin embargo, su director-editor nacionalismo con independentismo, que no son sinónimos, ni tan siquiera etapas de un pensamiento evolutivo. Los nacionalistas crean su propia red clientelar de patriotismo rancio y explotan el "carácter diferencial" para la limosna en beneficio de los de siempre, los de siempre de aquí y de allí, que el que parte y reparte... ya se sabe. Pensar en la independencia -económica o política- exige otro esquema mental y un plan, por ahora, inexistentes. Toda emancipación da vértigo y todo plan tiene sus hitos y sus plazos.

El primero. Anuncia el PSOE su propuesta de reforma constitucional en la que plantea el Estado federal. Y lo dice el segundo partido en número de votos y el que más tiempo ha gobernado la España democrática. Que nuestras autonomías son lo mismo, con parlamento y capacidad legislativa, puede ser, aunque el matiz es importante: los nuevos Estados se organizarán en torno a una administración federal por interés propio... o no, según el caso. El porqué de la independencia o el porqué no difícil respuesta; pregúntese si acepta la política suicida de la Unión Europea, insostenible, burocratizada e intervencionista. En cualquier caso, tenemos la oportunidad de probar un estatus intermedio, sin saltar todavía al abismo de la independencia: usemos el REF para pedir libertad.

Salvaje. Me dicen, cuando propongo la "izquierda liberal" como filosofía política para gobernar. La idea es simple: prestar los servicios públicos y participar solo como árbitro en la actividad económica, fuera incentivos y subvenciones, y dejemos que funcione el mercado. Acepto el calificativo y prometo seguir igual, con el martillo pilón. No sé si conseguiremos animar el debate sobre las líneas gruesas del modelo para nuestro futuro, solo las líneas gruesas, de momento: ¿qué queremos para Canarias?, ¿nos conformamos con las ayudas ultraperiféricas o pensamos en algo nuevo? Y dejemos opinar a los más jóvenes (las víctimas), a quienes sostienen el sistema con los impuestos y a los muchos que no tendrían nada que perder con el cambio.

Evidencias . Después de conocer que disfrutamos en Canarias de un setenta y cinco por ciento de paro juvenil, cabría esperar que alguien dijera "me equivoqué", como confesó Rajoy. Después de la denuncia vuelven los anuncios oficiales a la edición en papel de este diario: "Al enemigo ni agua", Paulino como Bilardo. Después de permitir durante meses a una enorme cadena de supermercados la práctica ilegal de vender a pérdidas, se anuncia la bajada del IPC en las Islas, la deflación es otro escalón a la pobreza: ¿objetivo conseguido?

Punto ciego . Hay otra estadística preocupante: la correlación entre el número de parados y el número de turistas. A más turistas, más parados; no tiene mucha lógica pero los números son los números. A lo mejor vivimos engañados y el turismo no es la panacea. No reduce el desempleo, ocupa suelo, genera enormes cantidades de residuos y de aguas negras, requiere importantes infraestructuras pagadas con dinero público y consume servicios sanitarios. A lo mejor hemos hecho el toti tantos años con una apuesta perdedora en un negocio que no dominamos: no hay touroperadores canarios, ni líneas aéreas, las empresas hoteleras pagan sus impuestos en sus lugares de origen... A lo mejor, cuando nos demos cuenta y acabe el botellón, nos encontramos la plaza abandonada llena de basura. Eso es un punto ciego, una evidencia que está delante de nuestras narices y que no somos capaces de descifrar. Qué peligro que un gobierno apoye este o aquel sector económico, qué miedo.


jueves, 8 de agosto de 2013

Gibraltar es Canarias

(Publicado en el periódico ABC el 8 de agosto de 2013)

El profesor García Ramos añora el siglo XIX, con sus compañías británicas y aquel dinamismo mercantil: todo razonamiento converge. Canarias carece hoy de atractivo para las inversiones, sobra intervención oficial, burocracia y todas esas cosas. Sabemos (siempre supimos) que es difícil vivir en unas islas en mitad de la nada, aunque disfrutemos de grandes ventajas competitivas. En 1852 se apostó por las oportunidades y en 1972 por aventar las dificultades; ideas y libertad versus subsidio y protección. Apuestan los políticos con una visión y la sociedad con su complicidad, tantas veces suicida. Como no tenemos ni idea de qué será negocio en el futuro, ni aquí ni en China, parecería razonable no dedicar esfuerzo ni dinero a dinamizar este o aquel sector económico, bastaría un ambiente propicio. Curiosa reflexión del ideólogo del nacionalismo canario tal añoranza, que pone en valor la aportación de los inmigrantes como impulsores del progreso mientras se plantea limitar la residencia, y la apología de la iniciativa privada, tan lejos de la conducta actual de reparto de la sopa ultraperiférica.
Gibraltar está en el candelero, ese objeto del deseo, una minieconomía que genera riqueza en todo su entorno y muchos miles de puestos de trabajo. Será que los ingleses son unos hachas para el business; una pena nosotros, por haber derrotado al pirata Nelson. O quizás sea el especial estatus de la finca ibérica de su graciosa majestad, que permite las transacciones comerciales en condiciones semejantes a un paraíso fiscal, opacidad que urge erradicar, por cierto. Ahora bien, la baja tributación relativa sería un interesante instrumento para Canarias. Relativa en comparación con lo que hay alrededor, se entiende, porque los inversores funcionan así, por ese vil afán de ganar dinero y las pocas ganas de pagar impuestos, comportamiento que tantos beneficios aporta a la sociedad. En la colonia británica hay un puerto, un aeropuerto, comercio, actividad financiera y poco más. Nosotros tenemos infraestructuras y playas, montes, un clima privilegiado, millones de turistas, petróleo y cientos de miles de desempleados. Cabría analizar si Europa admitiría una Canarias libre de impuestos. Puede que no. Habría que demostrar con números que le saldríamos más baratos, negociar menos dinero de subsidios a cambio de más libertad. Parece razonable considerar nuestro carácter diferencial, pero sin limosna. Calcular, además, el retorno de la actividad generada con la no tributación. Una Canarias libre... no está mal.
Y otra curiosidad, quién lo diría, el mismísimo PSOE, que adelanta a nuestros atlánticos nacionalistas con su propuesta de reforma constitucional hacia el modelo federal. Canarias sería un Estado, qué vértigo.

viernes, 2 de agosto de 2013

El poder de la prensa

(Publicado en el periódico El Día el 2 de agosto de 2013)

Réplica . Qué bueno el poder de la prensa. Porque en este mismo espacio critiqué la dejadez del Cabildo de Tenerife con sus asuntos obligados y el mismísimo presidente me respondió en su homilía dominical, en simultáneo en todas las cabeceras de la provincia occidental; ahí es nada. Mas solo habló de los residuos, de lo orgulloso que está de los casi treinta años de enterrarlos en el hoyo de Arico. Aunque estoy seguro de que es tan solo una justificación para salir del paso y que él sabe que la tecnología actual permite soluciones mucho más limpias y económicas. A mis comentarios sobre las empresas públicas, la gestión del agua, el planeamiento o el fraude en su abdicación, no dedicó ni una mísera línea, ni para negar ni para matizar; ¿por qué será que le preocupa la basura...?
Vocación . Tenerla presente es una de las claves que recojo en mi libro sobre cómo encontrar trabajo. No falla. Creo que Melchior debería cuestionar la suya propia. Más que gestor de una administración local de competencias limitadas, pareciera el consejero delegado de un gran holding empresarial: promueve el cable que dará internet a nuestros vecinos de África, defiende con ahínco el tren magnético o se plantea invertir en una aerolínea. Estas, entre otras tantas iniciativas que pertenecen al mundo de la empresa, en sentido estricto, y siempre con dinero público. La Comisión Nacional de la Competencia tendrá algo que decir en esta flagrante intromisión en los mercados porque el empresariado -habría que preguntar por qué- no dice ni mu, tan solo alguna queja aislada cuando el cabildo autocontrató con el ITER la ejecución de obra pública. Además, cabe preguntarse cuánto costará desmontar el chiringuito, en su caso, cuando Europa obligue a las administraciones a dedicarse a lo suyo en exclusiva, a la prestación de los servicios públicos, que para eso están; para fabricar yogures desde luego que no.

Plan General . La aprobación parcial del plan de Santa Cruz es una excelente noticia tantos años y tantos millones después. Veremos si no es demasiado tarde y si en los ámbitos liberados la iniciativa privada se decide a invertir, que buena falta que hace. La decisión adoptada, la de dejar algunas cosas pendientes como solución de consenso, debería hacernos reflexionar sobre el procedimiento formal para afrontar el planeamiento, si no sería más práctico resolver el detalle de cada actuación concreta a medida que haya interés (y dinero) para abordarla, más que tratar de encajar un todo, que, como hemos visto, se convierte en misión imposible. La planificación territorial es el conjunto de reglas del juego para la inversión, el punto de partida de la espiral del crecimiento, etc.

La valla verde . La asociación de usuarios de la avenida de Anaga invita a Rodríguez Zaragoza, presidente de la Autoridad Portuaria, y al alcalde Bermúdez a desvelar qué esconde la valla verde. Ver el mar es casi imposible; al menos los barcos, cuando atraque alguno.

Negociación del REF . Prorrogado el plazo para reinventar nuestra relación con España y con Europa. Tenemos un año más para proponer, analizar y consensuar nuevas ideas, un nuevo enfoque, una vez que queda demostrado con absoluta claridad que el actual solo sirve para hundirnos en un treinta y cuatro por ciento de paro; sobran matices. Una negociación trascendente y apasionante a la que aplicar método. El método exige reflexionar primero a qué estaría dispuesta la UE con Canarias y cuál es su preocupación con nosotros. Proponía la "izquierda liberal" activar una potente idea, cuya acción se centre en la prestación de los servicios públicos y el cumplimiento de la norma y que deje al mercado todo lo demás; pedir menos dinero a cambio de más libertad. Que empiece el debate, que la prensa demuestre su poder.

domingo, 28 de julio de 2013

Respuesta del presidente Melchior

Cumplido el objetivo de mis colaboraciones en prensa, que las leen quienes tienen que leerlas y, además, me contestan. Hoy en El Día el presidente Melchior responde a mi artículo de la semana pasada: "Gestión de residuos y empleo verde"... está orgulloso de venir enterrando la basura desde 1985. Bonito regalo a las generaciones futuras.

Esta fue mi crítica que algún amigo ya ha tildado de valiente: "Homenaje al presidente Melchior". Quiero pensar que hace honor a la filosofía de este blog, "Lo que nadie dice... y muchos piensan". Pues eso.

jueves, 25 de julio de 2013

La izquierda liberal salvará Canarias

(Publicado en el periódico ABC el 25 de julio de 2013)

Echo de menos una auténtica política de derechas en Canarias capaz de contrapesar mi natural tendencia socialdemócrata. A mi entender, resulta necesaria cierta dosis de liberalismo en las acciones de gobierno que demuestre algo de confianza en la dinámica de oferta y demanda, y que considere los beneficios del mercado como mecanismo eficaz para el progreso de la sociedad y la felicidad de los individuos. Está inventado. No sabría catalogar a nuestros conservadores patrios, que no piensan en términos de sana competencia, sino en cómo proteger los oligopolios y en dar cobijo a sus amigos a la sombra de los presupuestos oficiales. Y así, hasta el PP canario defiende ante Europa el incremento de la ficha financiera para el plátano, pretende la privatización de servicios y negocia cerrar en Madrid un REF pedigüeño en base al socorrido argumento de la “ultraperificidad”.
No tenemos quien proponga bajar impuestos, eliminar las aduanas, acabar con la intervención política en el mundo de la empresa -incluidas las subvenciones-, permitir el despido libre, instaurar el mérito como única vía para la progresión profesional, sanidad, educación y pensiones, para quienes las puedan pagar, etcétera. Si un banco quiebra, los accionistas pierden su inversión y el resto de acreedores a la cola; si un cultivo no cubre gastos, que el agricultor lo arranque y que pruebe con otra cosa; si una persona se queda sin empleo, por algo será, que busque trabajo y, si no lo encuentra, que coja camino. Esas son las medidas que aplicaría un liberal de verdad, convencido de que los mercados son capaces de autorregularse por sí solos, incluso el de la mano de obra. Alguno habrá pero no se le oye. La derecha de verdad no resopla ni en las Islas ni en España.
Que conozca la teoría no quiere decir que la comparta, ojo. Sí creo que esa fuerza liberalizadora debe existir para equilibrar la tendencia al abuso de las políticas de compensación que confunden a menudo la solidaridad con el clientelismo y que consiguen que el ciudadano espere que la administración le resuelva el sustento sin tan siquiera sentirse obligado a respetar el sistema: ¿cuántos actúan en la economía sumergida y ponen la mano para su pensión no contributiva? Y aquí nace la izquierda liberal -esa señora recatada en la calle y libidonosa en la cama- que asumirá como irrenunciable la prestación de los servicios públicos y la cobertura a quienes lo necesiten y que defenderá con pasión a los mercados como creadores de riqueza sin caer en la tentación de intervenirlos. Que Canarias deje de ser la excepción, podemos acabar con el paraguas proteccionista, otro enfoque para la negociación del REF. Es simple, pidamos menos dinero y más libertad.

[La Izquierda Liberal es un nuevo concepto económico-social que persigue convertirse en partido político, si le atrae la idea le animo a participar con opiniones y divulgación]

viernes, 19 de julio de 2013

Homenaje al presidente Melchior

(Publicado en el periódico El Día el 19 de julio de 2013)

Despedida. Querrá ser recordado como promotor del tranvía, del NAP y de la cooperación con África. Creerá que se ha ganado la inmortalidad, un puesto de honor entre los hombres ilustres, el padre de Tenerife. Mucha iniciativa y tanta desidia. Luces y sombras. Obras conclusas con éxito y proyectos esbozados para quien tome el relevo, todo con mucho retraso. Con don Ricardo ocurre como con la casa del rey, que disfruta de su propio pacto de no agresión. Porque me quedo solo. Nadie, ni siquiera la oposición, cuestiona las proporciones adquiridas por el Cabildo de Tenerife ni la metamorfosis que ha sufrido nuestra primera institución, otrora garante de la representación insular en Cortes, ahora convertida en una enorme máquina administrativa que fagocita competencias por arriba (del Gobierno Autónomo) y por abajo (de los municipios), ni mucho menos aquellas cuestiones trascendentes sobre las que sí tiene obligación de actuar postergadas sine die.

Deudas. Enumero tres: la gestión del agua, la gestión de los residuos y la planificación territorial; nada glamuroso, por cierto. Porque el Cabildo, a través de su inexpugnable Consejo Insular, asume la depuración de aguas residuales -por delegación de los ayuntamientos, en toda lógica- por la condición comarcal de las infraestructuras y la economía de escala, mas no cumple con la norma ambiental vigente; el vecino paga por depurar toda la que consume, pero la mayor parte se vierte al mar sin el tratamiento adecuado: un servicio público abonado y no prestado, la cosa es grave. Además, también por delegación expresa, entierra la inmensa mayoría de la basura en el enorme agujero de Arico, renuncia a su incineración para la reducción de volumen y su aprovechamiento energético, y adopta como dogma de fe la recogida selectiva aunque no haya salida viable para el material disgregado. Y los planes insulares -qué pereza- que proponen un modelo encorsetado de desarrollo, sin discusión política previa, que dificulta el encaje de la iniciativa privada y de las nuevas ideas; un freno que impide inversiones y sin ellas más paro, etcétera.

En el poder. Ganado en defensa del interés de cada individuo con el arte del "qué hay de lo mío", voto a voto. Quizás hoy usted no esté de acuerdo conmigo, con mi visión discrepante: el díscolo en solitario debe estar equivocado. Y no imagine cuentas pendientes, que no las hay. Tuve la oportunidad de trabajar con Melchior en un asunto complejo que salió bien y nos conocemos hace mucho. Hace unos meses me mostró su disgusto porque en esta misma columna califiqué de bolchevique su política con las empresas públicas participadas por el Cabildo, que ejercen en la economía como un operador más, distorsionan el mercado y cuyas pérdidas se cargan al erario. Creo que no le gustó reconocerse tan a la izquierda ni que le enmendara la plana. "No tienes ni idea", me dijo, "el Cabildo solo intervine donde no actúa el empresario". Esa era mi crítica.

Renuncia. La explicación oficial, por interés del partido, la pretensión de promocionar a su delfín, Carlos Alonso, cara a las próximas elecciones. No me parece bien, los votantes eligieron a Ricardo y no a Carlos, una conducta deplorable, ni creo que tal apaño beneficie a este último, preparado para ganar en las urnas y ejercer el cargo con solvencia, en su caso. Distinto sería que Melchior admitiera su incapacidad y dimitiera como ejercicio de responsabilidad. No solo por la desorganización interna, el agua, los residuos, el planeamiento o las empresas públicas, sino porque reconozca la decadencia de una isla, de su puerto, el retraso con el anillo, los hospitales comarcales o las líneas de alta tensión, y la falta de ideas para financiar Titsa, el ITER o el IASS.

Herencia envenenada. El tiempo pondrá a cada cual en su sitio.

jueves, 11 de julio de 2013

Desmarque patronal

(Publicado en el periódico ABC el 11 de julio de 2013)

Que se reúnan y que hagan declaraciones, perfecto; y además juntitos, como debe ser. Los empresarios canarios hablaron, anunciaron que no tienen ni idea del REF que se negocia en Madrid y aclararon que estarían atentos, pero sin ejercer de puente entre las administraciones autonómica y estatal… no vaya a ser que alguien malintencionado sugiriera interés de parte. Crítica light sin molestar, por si las moscas. Denuncian el enredo legislativo que dificulta las inversiones en Canarias como una patología crónica sin tratamiento conocido y recurren a los mismos tópicos para enjugar las lágrimas de seis largos años de crisis: qué malo condescender.
Si los empresarios no toman la iniciativa, aviados estamos. Qué podemos esperar los ciudadanos si quienes ponen la pasta, crean empleo y pagan impuestos, pasan y se conforman con lo que les venga dado. Ya no somos la tía buena objeto del deseo, nos hemos pasado de estrechos, con perdón, al poner todo tipo de trabas a los usos del suelo, al sobreproteger, al subvencionar sin ton ni son, al no garantizar unas claras reglas del juego; mucho proxeneta y poco indio. Conformismo, sí, porque sus representantes no salen a la calle a exigir un trato justo en los tribunales de lo social o un criterio coherente en la inspección de Hacienda o una acción contundente contra el fraude y la economía sumergida que dificulta la competencia en igualdad de condiciones. Pero, ¿qué digo?, pensará usted; describo el drama cotidiano, porque esos son los problemas de los empresarios, los obstáculos del día a día, los que aburren y hacen tirar la toalla.
En Canarias los que tienen trabajo aguardan la jubilación y su paguita, los que no lo tienen, su ayudita y seguir con los cáncamos, el empresariado busca otras plazas donde invertir y los políticos… ay, los políticos, que no tienen idea de ventas ni de balances ni de organizaciones. Son maestros o funcionarios, sin desmerecer a unos ni a otros, y confiamos ilusos en que acierten en la negociación del nuevo REF, nada menos, aunque los hayamos dejado solos. Y entonces insisten en la RIC, porque no saben que la Agencia Tributaria interpreta a su albedrío, y apelan a la condición de pobrecitos nosotros, europeos ultraperiféricos, para conseguir dinero para sostener negocios ruinosos. Y así hasta repetir la misma melodía de un fuero que pretendía compensar nuestras «especiales dificultades» y que nos ha colocado a la cola de toda estadística. Pidamos valentía a la patronal, que acepte el reto y que proponga, en conciencia, que canalice nuevas ideas y otro enfoque para nuestra relación con España y con Europa, más abierta, con más instrumentos y menos servidumbres.

viernes, 5 de julio de 2013

Sésamo Street

(Publicado en el periódico El Día el 5 de julio de 2013)

Monstruos. El monstruo de las galletas hizo mucho bien; y el resto del elenco. Toda una generación -la mía- que aprendimos la diferencia entre arriba y abajo y lo inconveniente de comer en la cama porque se llena de migas. "Y entonces dijo la araña...", y entonces oímos hablar de la economía social, del desarrollo sostenible y del contrato indefinido. Eslóganes y nada más, créame. Procede llamar a las cosas por su nombre porque no existe economía que aguante el desequilibrio ni desarrollo sin crecimiento, ni los contratos son indefinidos, ni falta que hace. Expresiones hechas para falsos objetivos de una política sin proyecto. Legisle para procurar el equilibrio que la actividad crecerá y se creará empleo y que me den trabajo sea cual sea mi tipo de contrato.

Tentación. "El trabajo en Canarias para los canarios", espetó ufano. Aplausos. Practicar el proteccionismo se me antoja una peligrosa tentación; "esto es para mí y para los míos, ¿qué te piensas?". Cuántos millones sacrificados por la pureza de la raza, y no exagero, porque empezamos por negar la posibilidad de trabajar -que de eso se habla- y acabamos vaya usted a saber dónde, que la estupidez la carga el diablo. Me cuesta argumentar aunque lo veo claro: atraer gente es una bendición, piense en la California de la fiebre del oro o el Lanzarote de los ochenta. En el otro extremo asistimos al declive de Cataluña, que empezó con su inmersión excluyente, al tiempo; o de Venezuela, de la que tantos salen en estampida. Aquí debemos actuar con cabeza fría, ser generosos y hospitalarios, para que vengan muchos con su entusiasmo, sus ideas y su dinero. No podemos consentir dar la espalda al mundo globalizado. Y prepararnos, claro, porque competir exige formación y entrega.

Unión que hace la fuerza. Un grupo de empresarios canarios se asocia para acometer importantes inversiones en un país emergente de América Latina. Están muy bien organizados. Unos son industriales y otros inversores, unos ponen el conocimiento y la experiencia y los otros la pasta. A la pregunta acerca de qué haría falta para que esos proyectos se desarrollaran en Canarias, una simple respuesta: más rentabilidad. Inquietante, porque una cosa es procurar igualdad de oportunidades a través de la educación, atender las necesidades sanitarias y prestar los servicios públicos -que es lo propio- y otra, bien distinta, intervenir en la economía y desalentar a quienes tienen el vicio de querer ganar dinero. Porque, además, está demostrado que cuando hay movimiento siempre sobra: unos pocos que ganan mucho y todos ganamos más. No sé si la moratoria turística tendrá algo que ver o la inseguridad jurídica en los asuntos del planeamiento. Ah, y que la rentabilidad la mida cada uno como crea.

Dictadura. Estire el chicle que separa la ciudadanía del poder hasta llegar al golpe de Estado. Parecía improbable, una más, uno más, en los tiempos que corren. A veces a la protesta le sale el tiro por la culata, nunca mejor dicho.

Voluntad. Es lo primero y dónde está. Las mutuas de accidentes le ofrecen al Gobierno de Canarias la posibilidad de realizar las pruebas diagnósticas y las intervenciones quirúrgicas a los trabajadores de baja sine die víctimas de las listas de espera. El convenio no tendría contrapartida económica -que podría ser la pega- porque a las mutuas les sale a cuenta pagar la asistencia médica y dejar de abonar los salarios a los afectados, en su caso. Pues nada, no hay acuerdo. No ha trascendido el fundamento de la negativa. ¿Cuestiones burocráticas?, ¿prurito funcionarial? Me gustaría escuchar la explicación de la consejera. Qué fácil olvidar que detrás de cada individuo de esas listas hay un drama personal. Recursos disponibles no utilizados y le echan la culpa a los recortes.

jueves, 27 de junio de 2013

Pacto de alcaldes

(Publicado en el periódico ABC el 27 de junio de 2013)

Qué buena pinta, ¿usted se imagina? Un pacto y de alcaldes. Por un momento pensé que había triunfado el sentido común y que los primeros ediles de toda España habían aceptado su responsabilidad y daban el visto bueno a la nueva ley de ordenación de las administraciones locales: fusiones, racionalización en los servicios públicos, control del déficit, etcétera. Pero no, en realidad la noticia hablaba de Ricardo Melchior -alcalde de Tenerife por la cara- que viajó a Bruselas a conocer a Terminator disfrazado de exgobernador de California y a apuntarse a la eficiencia energética. Entiende que la reducción de los consumos justifica el gasto. Tratar de bajar la factura de la luz merece un viaje a Bruselas pero reorganizar la administración local no está en la agenda y, si lo estuviera, no ha trascendido. Que conste que me parece muy bien que se contenga el gasto energético y cualquier otro, además, si esa iniciativa europea destina dinero, pues bienvenido sea. Aunque estoy seguro de que ese es el chocolate del tal.
La energía en Canarias. Pendiente está la implantación de más producción limpia, no ya por una cuestión económica, sino por trabas legales. Porque nos hemos dotado de un entramado normativo que dificulta la actividad económica y las inversiones. Ni molinos de viento ni placas solares ni hoteles ni nada de nada: la exigencia de autorización previa y los impedimentos en los usos del suelo; tanto leguleyo en la política. Si pienso mal veo una maniobra para proteger a los que ya están, basta eliminar la competencia y asumir los daños colaterales (el paro, la emigración o la pobreza). Todo ello sustentado en base a un puñado de axiomas caducos que el legislador adopta como dogmas de fe -territorio frágil y fragmentado, escasez de suelo, recursos limitados- que son falsos, sí, créame, basta una vuelta por ahí con los ojos abiertos. Menos planes de inserción y más simplificación administrativa, menos pedir limosna y más enfoque a la raíz de los problemas, menos proteger y más facilitar. Canarias puede ser negocio. Está en nuestra mano cambiar la tendencia. La seguridad jurídica permite las inversiones y éstas generan empleo; a partir de ahí que cada cual encuentre su felicidad.
Discuto una vez más sobre la conveniencia de las subvenciones al plátano y me ofrecen un argumento de peso: toda la agricultura de la UE está subvencionada y si un ganadero alemán cobra por la leche excedentaria, por qué no iba a cobrar el platanero canario, y es verdad. Y así nos va en la vieja Europa, al abismo con nuestras viejas ideas. Ni lo uno ni lo otro. Debe mandar la competencia, que es sabia y pone a cada cual en su sitio.

viernes, 21 de junio de 2013

Sexo seguro

(Publicado en el periódico El Día el 21 de junio de 2013)

Autoestima. Dicen los expertos que manifestar una buena opinión sobre uno mismo condiciona a nuestros interlocutores: nos ven mejores de lo que somos. Es nuestro natural, algo nos impide llevar la contraria. Aunque difusas son las líneas que nos separan de la pedantería o de la autocomplacencia, según el caso. Propongo que te pases de frenada para al menos sembrar la duda. Ocurre en el calvario del paro o en la frustración del subempleo, nos olvidamos de quiénes somos. El nivel te lo pones tú, créeme, porque ir en chándal es una conducta voluntaria. Si yo me califico de optimista (nato), eso seré, a priori.

Plan contra la pobreza. Podríamos pensar en una conspiración judeo-masónica para acabar con la clase media con intención de reinstaurar el viejo orden de ricos y pobres. También puede ser simple falta de enfoque. Se les fue la pinza para justificar la mastodóntica estructura administrativa local, ávida de dinero público y de algo que hacer. Luchan contra la pobreza con los impuestos recaudados a quienes pretenden ayudar, no entiendo nada. Porque los gobiernos no están para programar limosnas sino para prestar servicios y ordenar el campo de juego para que la actividad económica tenga lugar. Una idea: destine esos recursos -a los funcionarios me refiero, sin presupuesto adicional- a luchar contra el fraude y la economía sumergida, es barato, de efecto instantáneo y eficaz. Sobre esa base, elimine la moratoria turística y todo el entramado normativo intervencionista (para atraer inversores), reduzca impuestos y miéntanos. Desde que nos lo creamos, sea cierto o no, cambiará la tendencia.

Premio. Dicen que el Ministerio de Administraciones Públicas premia con una pensión vitalicia a los cincuenta primeros alcaldes que promuevan la fusión de sus ayuntamientos. Un incentivo para que cunda el ejemplo y demostrar en la práctica que no pasa nada, que es una excelente solución para enfrentar estos nuevos tiempos de austeridad. Veremos quién se apunta antes de que la UE obligue. Si la paga fuera para todos los concejales, incluida la oposición, no le digo yo. Si hiciéramos números a lo mejor salía a cuenta. Tenemos antecedentes, usted se acordará cuando en este país mandaba el ejército y hubo que redimensionarlo. Pues igual, esto es lo mismo, ahora toca pagar y enviar a todo el equipo a la reserva.

Preservativo. Patrocinado por el Gobierno de Canarias, se lo dieron en el colegio a mi hija adolescente, con su charla sobre la fisiología, las enfermedades venéreas y las pautas de comportamiento. Esto último es lo mejor: si uno no quiere, pues no quiere. Aprender a decir que no o a decir que sí, pero con cabeza. Ahora toca PP, volveremos a las clases de religión y a desempolvar el tabú, ¡Jesús por Dios!

Abuso consentido. Los grandes operadores del mercado, aquellos con presencia destacada en su sector, deben actuar con responsabilidad porque sus decisiones afectan a sus clientes, a sus proveedores, a sus competidores y, por contagio, a la sociedad en su conjunto. Lo hemos visto con los bancos, responsables unos e irresponsables otros; al final nos envuelve a todos la crisis financiera. Falla el empresario y falla también el organismo regulador. Cuando una importante cadena de supermercados vende cientos de artículos por debajo de su precio de coste durante muchos meses, algo malo se avecina. Eso es bueno, pensará usted, para que el consumidor aproveche en estos momentos de estrechez, pero habrá que evaluar los daños colaterales a todo el sector y sopesar el peligro de que la estrategia salga mal cuando no haya de dónde sacar para cubrir las pérdidas. En este caso esa cadena juega a ganar cuota y a perder dinero. Yo creo que la inspección debe intervenir de oficio para hacer cumplir las reglas básicas del código de comercio y de la sana competencia.

jueves, 13 de junio de 2013

Primum non nocere

(Publicado en el periódico ABC el 13 de junio de 2013)

“Lo primero es no hacer daño”. El latinajo me lo chiva Beatriz Baudet que es médico. Aunque no hablábamos de medicina sino de política. Porque podríamos esperar una conducta inocua de nuestros cargos electos, pero no es el caso. Erre que erre con el mismo tratamiento sin reparar en la falta de diagnóstico ni en los efectos secundarios (seguimos con la política). El REF como pócima mágica de los irreductibles canarios en su aldea ultraperiférica. Esta semana se mojó Fernando Clavijo, que presume de no estar al tanto e insiste en la obligación de la inversión media del Estado en Canarias. Ya el Constitucional eximió a Madrid del compromiso. Confieso que me gusta que, todo un secretario general del partido que cogobierna, dé su opinión al respecto y que proponga alguna cosa interesante, como la reducción en las islas de las cotizaciones a la seguridad social; muy bien, seguro que funciona… si también se decide luchar contra el fraude y la economía sumergida.
Pero no me gusta que insistan -Fernando, su partido, su socio en el gobierno y hasta la oposición conservadora- en la RIC y en mantener la misma relación de dependencia con la metrópoli, léase Madrid, Bruselas o viceversa. Los incentivos fiscales directos han perdido credibilidad para el empresariado por gracia de la Agencia Tributaria que interpreta lo deducible a su antojo, sanciona y levanta pies del suelo: pague primero y reclame después. A esto me refiero, tropezamos en la misma piedra, porque se supone que el REF se justifica para compensar las especiales dificultades de la economía canaria, ¡pues vaya batería de medidas nos hemos dado que nos sitúan a la cabeza del paro y a la cola en todo lo demás! Un afamado profesor de economía de la ULPGC, ponente del REF, afirmaba en 2008 que la RIC no había contribuido a la burbuja inmobiliaria… nos dejamos engañar.
Cacarean en Gran Canaria contra la ley turística. Con razón. Y desempolvan el pleito insular, magnífico, buena noticia. Y lo digo en serio, porque el pleito es competencia (sana) y la sociedad que compite, mejora. Guardar el pleito insular en la gaveta nos aplatana, aquí y allí. Aunque Bravo de Laguna se equivoca, a mi entender, porque la nueva ley no beneficia a nadie ni en Tenerife ni en ninguna otra isla, ni se trata de un asunto de estrellas. El problema de fondo es de competencia, fíjese, o de falta de ella. Qué miedo tienen a dejar que sea la propia dinámica del mercado la que establezca qué hotel se debe construir y qué producto ofertar a los turistas, que son los que pagan. La administración se empeña en intervenir y hace daño.